La frontera de Beni Enzar, el único paso fronterizo operativo entre España y Marruecos en la ciudad autónoma de Melilla, se encuentra totalmente cerrada al tránsito tras registrarse incidentes violentos en el perímetro delimitador, según ha confirmado la Delegación del Gobierno.
Las autoridades han solicitado con urgencia a la ciudadanía evitar cualquier desplazamiento a la zona para no entorpecer el despliegue y labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Los hechos se desencadenaron tras un intento de entrada masiva a la carrera por parte de grupos de migrantes. Testigos y agencias internacionales desplegadas en el lugar confirmaron haber escuchado detonaciones y disparos en las inmediaciones del paso fronterizo mientras se desarrollaba el operativo de contención.
En estos momentos, efectivos de las Fuerzas de Seguridad españolas se encuentran desplegados en el área y conducen a varios grupos de personas interceptadas lejos del perímetro.

La situación en el paso de Beni Enzar continúa bajo máxima alerta, mientras los cuerpos de seguridad mantienen custodiada la valla para controlar la situación y evitar nuevos intentos de cruce.
Este cierre se enmarca en un contexto de creciente presión e inestabilidad migratoria que se ha intensificado en la frontera sur de la Unión Europea.
Crisis migratoria se agrava en la región
En las últimas semanas, la ciudad autónoma de Melilla ha experimentado un aumento sostenido en las tentativas de entrada, impulsadas por las difíciles condiciones socioeconómicas en los países de origen y tránsito, así como por la actuación de redes organizadas de tráfico de personas.
La crisis migratoria ha vuelto a poner a prueba los mecanismos de cooperación bilateral en materia de seguridad fronteriza entre España y Marruecos.
El perímetro fronterizo de Melilla, protegido por complejas infraestructuras de seguridad, se ha convertido nuevamente en uno de los puntos más críticos de la ruta migratoria occidental del Mediterráneo, reabriendo el debate sobre la gestión de flujos migratorios, el respeto a los derechos humanos y la protección de las fronteras exteriores comunitarias.