China mantiene alertas por lluvias, viento y riesgo de desastres después de que el tifón Bavi tocara tierra cerca en la provincia oriental de Zhejiang y continuara su avance hacia el interior del país, donde las autoridades advirtieron de que el riesgo no ha terminado pese a su debilitamiento.
Bavi tocó tierra por primera vez hacia las 23:20 hora local del sábado en la costa de la ciudad de Yuhuan, y volvió a hacerlo alrededor de la medianoche en la zona costera de Wenzhou, ambos puntos en Zhejiang, con vientos máximos de nivel 13 cerca de su centro, según medios estatales chinos.
A las 05:00 hora local del domingo, el sistema se había debilitado a tormenta tropical fuerte y su centro se encontraba en la ciudad de Yiwu, también en Zhejiang, con vientos máximos de 30 metros por segundo.
El Centro Meteorológico Nacional prevé que Bavi avance hacia el noroeste a entre 20 y 25 kilómetros por hora y siga perdiendo fuerza durante la jornada, antes de girar el lunes hacia el noreste desde el este de la provincia de Anhui y desplazarse el martes hacia el norte del mar Amarillo desde la península de Shandong.
Las autoridades meteorológicas advirtieron de que la entrada en tierra no implica el fin del peligro, ya que el sistema mantiene una amplia estructura y seguirá transportando humedad hacia regiones del este, norte y noreste del país.
Para este domingo, se esperan lluvias torrenciales en zonas de provincias como Zhejiang, Fujian, Jiangxi, Anhui o Jiangsu.
El Centro Meteorológico emitió una alerta naranja por lluvias y una alerta amarilla por tiempo convectivo severo, con riesgo de rachas fuertes, granizo, aguaceros de corta duración y posibles tornados locales en algunas zonas.
En Jiangsu, varias ciudades elevaron sus respuestas de emergencia por tifón al segundo nivel y pidieron a la población evitar desplazamientos no esenciales, suspender trabajos al aire libre y reforzar ventanas, anuncios, grúas, andamios y otras estructuras expuestas.
La ciudad de Shanghái aplicó limitaciones de velocidad en tramos elevados y de superficie de varias líneas de metro y suspendió servicios de ferri urbanos y conexiones marítimas con islas próximas.
Antes de tocar tierra en China, Bavi había dejado tras rozar la isla al menos 87 heridos en Taiwán, ninguno grave, y cinco lesionados leves en la prefectura japonesa de Okinawa, además de llevar a las autoridades provinciales de Zhejiang a evacuar a 1,71 millones de personas ante su llegada.
Bavi llega tras una semana de desastres naturales en China, con al menos 39 muertos por las lluvias asociadas al tifón Maysak en Guangxi (sur), 21 fallecidos por un deslizamiento en Gansu (noroeste) y once muertos por tormentas y tornados en Hubei (centro).