Al menos siete combatientes murieron y otros 13 resultaron heridos este miércoles tras un bombardeo aéreo contra una base militar en el oeste de Irak, donde operan milicias chiíes proiraníes integradas en las Fuerzas de Movilización Popular (FMP).
El ataque tuvo lugar en la base de Habaniyah, ubicada en la provincia de Al Anbar, una zona que ha sido blanco de recientes ofensivas aéreas.
El Ministerio de Defensa iraquí confirmó el número de víctimas y señaló que el bombardeo fue perpetrado por “un avión militar desconocido”, que impactó directamente una clínica dentro de la base.
En un comunicado oficial, la dependencia calificó el hecho como un “ataque atroz” y advirtió que representa una peligrosa escalada que requiere una respuesta firme y la identificación de los responsables.
Las Fuerzas de Movilización Popular, aunque forman parte oficialmente de las Fuerzas Armadas de Irak, agrupan a diversas milicias, entre ellas facciones chiíes cercanas a Irán.
Estas agrupaciones han sido señaladas por Estados Unidos como organizaciones hostiles, en medio de un contexto de tensiones constantes en la región.
Segundo ataque en menos de 24 horas
El bombardeo de este miércoles se produce apenas un día después de otro ataque en la misma provincia que dejó al menos 15 combatientes muertos, incluido un comandante de relevancia.
Tras ese hecho, el primer ministro Mohamed Shia al-Sudani encabezó una reunión de emergencia del Consejo Ministerial de Seguridad para analizar la situación.
Luego de los ataques, el Gobierno iraquí reiteró su rechazo a las ofensivas contra instalaciones de sus fuerzas de seguridad y aseguró que se tomarán medidas para responder a este tipo de agresiones.
El Consejo de Seguridad nacional señaló que Irak ejercerá su derecho a defenderse y repeler ataques contra sus bases militares, en un escenario marcado por la creciente tensión entre actores locales e internacionales.