Una embarcación terminó completamente bajo el agua en Filipinas, luego de perder estabilidad durante una maniobra de traslado. Ante el riesgo de que la nave colapsara, sus 10 tripulantes saltaron al mar para ponerse a salvo.
El incidente quedó registrado en video, donde se observa el momento en que los trabajadores, acorralados por el avance del agua y el movimiento de la embarcación, toman la decisión de abandonar la nave.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 7:46 horas del lunes 24 de agosto, cuando la embarcación MTUG SL SUAL 1 era trasladada después de haber quedado inmovilizada debido a un percance ocurrido previamente en la zona.
Fuerte oleaje provoca que la embarcación pierda estabilidad
Durante las maniobras de traslado, las condiciones adversas del mar y el fuerte oleaje dificultaron la operación. En medio de estas circunstancias, el barco comenzó a inclinarse progresivamente hacia su costado derecho.
Al notar que la embarcación continuaba perdiendo estabilidad y que el hundimiento era inminente, los diez tripulantes decidieron lanzarse por la borda.
La reacción permitió que todos abandonaran la estructura antes de que esta terminara completamente sumergida.
Tras recibir el reporte, los equipos de emergencia acudieron al sitio para auxiliar a los tripulantes. La Guardia Costera de Filipinas confirmó que logró sacar del agua a los 10 trabajadores.
Posteriormente, todos fueron sometidos a una evaluación y se informó que se encontraban en buenas condiciones de salud y sin lesiones después del rescate.
Poco después de que la tripulación abandonara la embarcación, el barco quedó hundido a una profundidad aproximada de 24 metros.
Autoridades vigilan posible fuga de diésel
La emergencia también generó un operativo de prevención ambiental debido a que la embarcación transportaba cerca de 15 mil litros de diésel.
Las autoridades realizaron labores de inspección en el río Bucao y áreas cercanas, además de colocar materiales absorbentes como medida preventiva ante una posible fuga del combustible.
Las causas del naufragio todavía no han sido determinadas y permanecen bajo investigación.
Una de las principales líneas de investigación surgió a partir del reporte de un fuerte estruendo que se escuchó en la estructura poco antes de que la embarcación comenzara a hundirse.
La comodora Noemie Cayabyab, portavoz de la Guardia Costera filipina, explicó que se analiza la posibilidad de que el casco haya golpeado algún objeto metálico que se encontraba sumergido.
Entre las hipótesis se contempla que el impacto pudiera haber ocurrido contra los restos de otra embarcación hundida anteriormente en la misma zona.