Una avalancha de piedras y nieve sorprendió a un grupo de 33 alpinistas en la región rusa de Kabardino-Balkaria, en el Cáucaso Norte, con un saldo provisional de 11 personas fallecidas, seis heridas y seis desaparecidas.
El incidente ocurrió durante la tarde del domingo 6 de septiembre en el cañón de Bezenguí, una zona montañosa con cumbres que superan los 5 mil metros de altura. Las primeras horas de búsqueda dejaron un balance inicial de dos muertos, pero la cifra aumentó conforme avanzaron las labores de rescate.
Diez alpinistas consiguieron descender por su cuenta
El Ministerio de Emergencias de Rusia informó que diez integrantes del grupo lograron salir de la zona y bajar la montaña sin ayuda, mientras que seis escaladores lesionados fueron trasladados a centros médicos.
Los equipos de salvamento continúan buscando a otras seis personas cuyo paradero se desconoce. Debido a las condiciones del terreno, el operativo cuenta con especialistas en rescate de montaña y el apoyo de un helicóptero Mi-8.
El acceso al lugar representa una dificultad para los rescatistas por las pendientes pronunciadas, el clima adverso y la posibilidad de nuevos desprendimientos.
Investigan las causas del alud en el Cáucaso ruso
Reportes preliminares indican que el grupo habría sido alcanzado primero por un desprendimiento de piedras y posteriormente por una avalancha de nieve, en medio de los fuertes vientos registrados en la zona.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido oficialmente qué originó el desastre. La revisión deberá determinar si las condiciones meteorológicas, el desprendimiento de material rocoso o alguna alteración en la masa glaciar influyeron en el incidente.
El monte Mizhirgi, donde se produjo la avalancha, cuenta con dos cumbres de más de 4 mil 900 metros y forma parte de una región conocida por sus rutas de escalada de alta dificultad.
Abren investigación por posible negligencia
Después de la tragedia, las autoridades rusas iniciaron una investigación penal por presunta negligencia.
Las diligencias deberán establecer cómo se organizó la expedición, si se cumplieron las medidas de seguridad y si existían alertas por condiciones meteorológicas peligrosas.
Las operaciones permanecerán activas mientras continúe la búsqueda de los seis alpinistas desaparecidos. Debido a que el balance todavía es provisional, las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría cambiar conforme los rescatistas avancen por la zona afectada.