Una violenta oleada de bombardeos ejecutada por las fuerzas armadas israelíes sacudió el sur de Líbano y la periferia de Beirut este jueves. Los ataques provocaron la muerte de al menos 14 personas, entre las que se contabilizan un soldado libanés, mujeres y niños. La escalada militar coincide con la antesala de una cumbre de seguridad clave programada en Estados Unidos.
Las agresiones aéreas impactaron con dureza en Sidón, la cuarta ciudad más grande del territorio libanés, además de la localidad costera de Tiro y el suburbio de Choueifat, un área residencial muy próxima al aeropuerto internacional de la capital. Mientras tanto, en la frontera norte de Israel, los reportes militares confirmaron el deceso de un soldado israelí tras la ofensiva de un vehículo aéreo no tripulado lanzado por Hezbollah.
Devastación en zonas residenciales y civiles desplazados
En la localidad de Sidón, un proyectil guiado por un dron israelí destruyó un complejo de apartamentos que servía de refugio para familias vulnerables que habían abandonado sus hogares en el sur. La explosión cobró la vida de cinco civiles, incluyendo a Hossan Zeidan, antiguo corresponsal de una cadena de televisión iraní. El estallido dejó también a más de una veintena de heridos de diversa gravedad.
De forma simultánea, otro ataque con drones interceptó un automóvil familiar en la comunidad costera de Adloun. El impacto fulminante mató a seis integrantes del vehículo que intentaban escapar de la franja de combate. Entre las víctimas fatales se identificaron a dos menores de edad y a sus padres, de acuerdo con los registros del Ministerio de Salud.
Negociaciones en Washington bajo la sombra de la pólvora
Este repunte de las hostilidades se presenta en el marco de la ampliación de operaciones decretada por el primer ministro Benjamín Netanyahu. El mandatario justificó la medida tras el despliegue de drones de fibra óptica por parte de Hezbollah. No obstante, las delegaciones de defensa de ambas naciones mantienen en pie un encuentro este viernes en Washington para revisar los mecanismos de seguridad.
Dichas conversaciones buscan rescatar un alto el fuego teórico establecido desde mediados de abril. Por su parte, la cúpula de Hezbollah ha manifestado escepticismo ante el encuentro diplomático, alineando su postura con Irán, nación que condiciona cualquier resolución al cese definitivo de las incursiones en suelo libanés. Desde el inicio de este conflicto binacional, las cifras oficiales del Ministerio de Salud de Líbano registran más de 3,200 fallecidos y un éxodo que supera el millón de desplazados.