La ofensiva militar de Israel en territorio libanés continúa elevando el número de víctimas, con un saldo que ya supera los 1,100 muertos y más de 3,400 heridos desde el inicio de los ataques el pasado 2 de marzo, según cifras oficiales del gobierno de Líbano.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia, dependiente del Ministerio de Salud Pública, en las últimas 24 horas se reportaron 47 personas fallecidas y 112 lesionadas, reflejando la intensidad de los bombardeos en distintas regiones del país.
Niños y personal médico entre las víctimas
El balance actualizado incluye un alto número de civiles, entre ellos 124 menores fallecidos y al menos 409 niños heridos, lo que evidencia el impacto del conflicto en la población más vulnerable.
El sector salud también ha sido afectado. Autoridades reportaron la muerte de 51 trabajadores sanitarios, además de 126 lesionados, en medio de ataques que han alcanzado zonas cercanas a hospitales y servicios de emergencia.
Mueren periodistas en ataque en el sur
Entre las víctimas más recientes se encuentran el periodista Ali Shaib, de la cadena Al Manar, así como la corresponsal Fatima Fatouni y su camarógrafo Mohamed Fatouni, quienes fallecieron durante un ataque en la localidad de Jezzine, al sur de Líbano.
Los hechos fueron confirmados por medios locales, que señalaron que los comunicadores se encontraban cubriendo la situación en la zona al momento del bombardeo.
En incidentes separados, al menos cinco rescatistas libaneses y cinco ciudadanos sirios perdieron la vida tras bombardeos aéreos en el sur del país, de acuerdo con organizaciones de emergencia.
Estos ataques han generado preocupación por el riesgo que enfrentan los equipos de auxilio que operan en zonas afectadas por los enfrentamientos.
Ofensiva aérea y terrestre continúa
Israel mantiene una campaña de bombardeos en el sur y el este de Líbano, así como en áreas cercanas a Beirut, mientras desarrolla operaciones terrestres en la zona fronteriza.
En ese territorio, fuerzas israelíes se enfrentan al grupo chií Hizbulá, que busca contener el avance militar en medio de crecientes temores de una incursión a mayor escala.
Escalada regional agrava el conflicto
La situación en Líbano ocurre en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente, tras la ofensiva coordinada de Estados Unidos e Israel en territorio iraní.
Irán, por su parte, ha respondido con ataques dirigidos a Israel y a intereses estadounidenses en países del Golfo, lo que ha elevado el riesgo de una escalada regional de mayores proporciones.