La astronauta francesa Sophie Adenot y el estadounidense Anil Menon salieron este martes de la Estación Espacial Internacional (EEI) para completar la instalación de una antena de comunicaciones de alta velocidad.
Los dos astronautas abandonaron el laboratorio orbital alrededor de las 8:35 horas del este de Estados Unidos, equivalente a las 12:35 GMT. De acuerdo con la NASA, los trabajos para colocar el equipo tomarán aproximadamente seis horas y media.
¿Qué harán los astronautas durante la caminata?
La misión consiste en terminar la instalación de una antena ubicada en el segmento Z1 de la estación. Durante el paseo espacial realizado la semana pasada, Adenot y Menon retiraron el dispositivo que se encontraba averiado, pero no pudieron colocar el reemplazo debido a la falta de tiempo.
La nueva antena es fundamental para la transmisión de datos a alta velocidad entre la EEI y el centro de control de la misión de la NASA, localizado en Houston, Texas.
Durante las maniobras, Menon trabajará desde el brazo robótico Canadarm2, mientras Adenot permanecerá sujeta a la estructura exterior de la estación para colaborar con la instalación.

Esta es la segunda salida espacial de Adenot, astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA). La semana pasada hizo historia al convertirse en la primera mujer francesa en realizar una caminata espacial, también junto a Menon.
Desde el interior de la EEI, la comandante Jessica Meir y el ingeniero de vuelo Jack Hathaway supervisarán las operaciones y estarán a cargo del manejo del brazo robótico durante la misión.
La última caminata espacial de agosto
La actividad de Adenot y Menon representa la tercera y última caminata espacial programada para agosto en la Estación Espacial Internacional.
El pasado 6 de agosto, Menon y Meir también salieron al exterior del laboratorio orbital para realizar trabajos relacionados con la preparación de la instalación de nuevos paneles solares.

Las caminatas de mantenimiento forman parte de las labores habituales en la EEI, un laboratorio que permanece operativo desde 1998 y que se convirtió en uno de los principales símbolos de cooperación internacional en materia de investigación espacial.
Sin embargo, los altos costos de mantenimiento y el envejecimiento de la infraestructura han llevado a planificar su desmantelamiento para 2030, operación que contará con la participación de SpaceX.
Tras el retiro de la estación, está previsto que laboratorios orbitales desarrollados por empresas privadas ocupen su lugar, mientras la NASA concentra una mayor parte de sus recursos en nuevas misiones de exploración espacial.