VIE 14 FEB
30°

Internacional

Asisten Carlos III y la familia real a la boda de Peter Phillips

Por: María Fernanda Colunga

06 Junio 2026, 10:30

Compartir

La boda marca una nueva etapa para Phillips, quien anteriormente estuvo casado con Autumn Kelly, con quien tuvo dos hijas.

Asisten Carlos III y la familia real a la boda de Peter Phillips

La familia real británica se reunió este sábado para celebrar la boda de Peter Phillips, sobrino del rey Carlos III y nieto mayor de la fallecida reina Isabel II, en una ceremonia realizada en el suroeste de Inglaterra.

El enlace matrimonial tuvo lugar en el pueblo de Kemble, donde Phillips contrajo matrimonio con Harriet Sperling, enfermera del Servicio Nacional de Salud británico. El evento reunió a más de un centenar de invitados, incluidos varios de los miembros más destacados de la realeza.

Una celebración con presencia de la realeza británica

Entre los asistentes estuvieron el rey Carlos III y la reina Camila, quienes acudieron a la ceremonia junto a otros integrantes de la familia real. También asistieron el príncipe Guillermo, la princesa Catalina, así como las princesas Eugenia y Beatriz.

Los invitados llegaron con la tradicional etiqueta británica para este tipo de eventos, luciendo sombreros, vestidos formales y chaqués, en una ceremonia que atrajo la atención de simpatizantes de la monarquía.

Peter Phillips inicia una nueva etapa

Peter Phillips, de 48 años, es hijo de la princesa Ana y de su primer esposo, Mark Phillips. Además de ser sobrino del rey Carlos III, es primo del príncipe Guillermo y del príncipe Enrique.

El compromiso con Harriet Sperling fue anunciado durante 2025, después de varios meses de relación. La boda marca una nueva etapa para Phillips, quien anteriormente estuvo casado con Autumn Kelly, con quien tuvo dos hijas.

La lluvia no frenó los festejos

La novia lució un vestido de encaje de cuello alto diseñado por Emilia Wickstead, una de las diseñadoras más conocidas dentro de los círculos de la alta sociedad británica.

Durante la llegada de los invitados, decenas de personas se congregaron en los alrededores de la iglesia para saludar a los miembros de la familia real. Al concluir la ceremonia, una intensa lluvia obligó a los asistentes a utilizar paraguas, pero eso no impidió que los invitados lanzaran pétalos de rosa a los recién casados mientras abandonaban el recinto.

La celebración se convirtió en una de las reuniones familiares más destacadas para la realeza británica en lo que va del año, al congregar a varias generaciones de la familia Windsor en una misma ceremonia.

Comentarios