Arabia Saudí, Jordania y Baréin condenaron el ataque atribuido a Irán contra un buque cisterna de Emiratos Árabes Unidos que transitaba por el estrecho de Ormuz, incidente que no dejó víctimas.
Los tres países calificaron el hecho como una violación del derecho internacional y una amenaza para la seguridad de la navegación marítima y el suministro energético internacional.
Arabia Saudí responsabiliza a Irán
El Ministerio de Exteriores saudí señaló que las agresiones representan una violación de las leyes internacionales y responsabilizó a Irán por las consecuencias de mantener este tipo de ataques.
Riad pidió a Teherán detener las acciones que, según señaló, ponen en riesgo la seguridad y estabilidad de Medio Oriente.
También manifestó su respaldo a las medidas que Emiratos Árabes Unidos adopte para proteger su soberanía y sus recursos.
Jordania también calificó el ataque como una violación flagrante del derecho internacional y expresó su apoyo a Emiratos para proteger su seguridad, estabilidad y recursos.
Por su parte, Baréin pidió al Consejo de Seguridad de la ONU adoptar medidas disuasorias para proteger la navegación marítima en el estrecho de Ormuz.
Emiratos acusa a Irán de lanzar un misil
Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán de atacar con un misil un buque cisterna perteneciente a la estatal Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (ADNOC). El incidente ocurrió mientras la embarcación atravesaba Ormuz y no provocó víctimas.
El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Jasem al Budaiwi, también condenó el ataque y lo calificó como una escalada peligrosa e inaceptable.
Al Budaiwi rechazó cualquier intento de utilizar el estrecho de Ormuz como una herramienta de presión o amenaza, al tratarse de una vía marítima internacional de importancia estratégica.