Los países integrantes del G7 acordaron reforzar las sanciones contra Rusia y ampliar el apoyo militar a Ucrania durante la cumbre celebrada en la ciudad francesa de Évian, donde participó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
En una declaración conjunta, los líderes del grupo expresaron su respaldo a Ucrania y reiteraron su compromiso con la defensa de la soberanía e integridad territorial del país. Como parte de los acuerdos, anunciaron nuevas medidas dirigidas al sector energético ruso, especialmente a las exportaciones de petróleo y gas.
Buscan aumentar presión sobre el sector energético ruso
Los mandatarios consideraron que existe una oportunidad para endurecer las restricciones debido a la reciente estabilización de los mercados energéticos internacionales. Según indicaron, la reapertura del estrecho de Ormuz contribuyó a reducir la presión sobre los precios globales del crudo, lo que permitiría aplicar nuevas sanciones sin generar mayores impactos en el suministro mundial.
Desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, las exportaciones energéticas han sido uno de los principales objetivos de las sanciones occidentales. Sin embargo, Moscú ha logrado mantener parte de sus ingresos mediante la venta de petróleo y gas a mercados como China e India.
Incrementarán apoyo militar a Ucrania
Además de las medidas económicas, el G7 anunció que aumentará el envío de sistemas de defensa aérea, interceptores y capacidades militares de largo alcance para fortalecer la protección del territorio ucraniano frente a los ataques rusos.
Los líderes también manifestaron estar dispuestos a evaluar licencias y mecanismos que permitan a Ucrania incrementar su propia producción de armamento, una de las peticiones planteadas por Zelenski durante sus reuniones bilaterales en el marco de la cumbre.
Preparan apoyo para el próximo invierno
El bloque acordó brindar asistencia adicional para fortalecer la infraestructura energética ucraniana antes de la llegada del invierno, periodo en el que el país suele enfrentar mayores desafíos debido a los daños causados por los ataques contra instalaciones eléctricas.
Por separado, Reino Unido y Canadá anunciaron nuevas sanciones dirigidas contra la denominada "flota fantasma" utilizada para transportar petróleo y gas ruso evitando restricciones internacionales, así como contra redes financieras y empresas vinculadas al sector de defensa de Rusia.