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Vuelve a figurar Marlon Brando con una carta a Tennessee Williams

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La misiva contiene la respuesta a una pregunta que le hizo Williams a Brando en ese año.

En ella el actor le contesta en torno a si tiene miedo de la actriz italiana Magani, a lo que Brando dijo: “Magnani no me asusta, ¿cómo podría una persona tan cercana atemorizar a alguien? El éxito es una verdadera y sutil prostituta”.

La carta surgió cuando el actor trabajaba en una obra de teatro junto a la actriz, y su relación con el escritor se dio desde que Brando participó en la adaptación teatral y cinematográfica de “Un tranvía llamado deseo”.

El artista, quien habría cumplido 86 años este sábado, nació el 3 de abril de 1924 en Omaha, Nebraska, en el seno de una familia de cinco integrantes: su padre, un vendedor que más tarde entró a trabajar como ejecutivo en una empresa de productos químicos; su madre, una actriz aficionada; y sus hermanas Jocelyn y Frances.

A los 16 años su padre lo internó como cadete en la academia militar Shattuck; después de esta experiencia se tornó rebelde y pasó por diversos trabajos como conductor de excavadoras, hasta que en 1943 fue llamado a formar parte de las filas del ejército, en plena Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, no pasó el examen médico y fue considerado “no apto” para el servicio militar. Algunos biógrafos señalan que se hizo el perturbado mental y engañó al psiquiatra, pero otros dicen que se debió a una lesión en un cartílago que se produjo en un partido de futbol.

A principios de los años 40 decidió irse a la ciudad de Nueva York para estudiar en el Actors Studio, bajo las órdenes de Stella Adler y Lee Strasberg.

Tras protagonizar obras de teatro como “I remember mama” o “Un tranvía llamado deseo”, dirigida por Elia Kazan, logró dar el salto a la pantalla grande con “Hombres” (1950), de Fred Zinnemann.

Así, Brando se convirtió en uno de los ídolos y espejos de otros actores como James Dean y Paul Newman, gracias a sus impresionantes caracterizaciones en las películas “Un tranvía llamado deseo” (1951), “Viva Zapata” (1952) y “Julio César” (1952).

Además de “La ley del deseo” (1954), “Salvaje” (1954), “Ellos y ellas” (1955), “La casa de té de la Luna de agosto” (1956), “Sayonara” (1957), “El baile de los malditos” (1958) y “Piel de serpiente” (1959).

Por ello, creó modas que se derivaron de los personajes que interpretaba, como la imagen de motero de “Salvaje”, pero nunca se encasilló en éstas.

Para ese entonces ya había contraído matrimonio en tres ocasiones: primero con Anna Kashfi, después con la mexicana Movita, y luego con la tahitiana Tarita Teriipaia, a quien conoció en la filmación de “El motín de la Bounty”.

También ya había ganado un Oscar por su participación en “La ley del silencio”, además de ser nominado por “Un tranvía llamado deseo”, “Viva Zapata”, “Julio César” y “Sayonara”.

En la década de los 60 sus películas más destacadas fueron “El rostro impenetrable” (1961), la única como director; “La condesa de Hong Kong” (1967), al lado del mítico Charles Chaplin, y “Queimada” (1968), de Gillo Pontecorvo.

Para los años 70 se exhibió su extraordinaria personificación de “Don Vito Corleone”, en “El Padrino” (1972), de Francis Ford Coppola, por la que ganó el Oscar; al protestar por el trato concedido a los “Pieles Rojas” en Estados Unidos, Brando volvió a ponerse de moda en taquilla.

Un año después, con la escandalosa “El último tango en París” (1973), el histrión regresó a los titulares; luego, su breve intervención en la gran producción de “Superman” (1978), como “Jor-El”, el padre del héroe, le supuso un cuantioso y publicitado contrato.

“Apocalypse now” (1979), en la que trabajó nuevamente para Coppola y le dio vida al “Coronel Kurtz”, le mereció extraordinarios comentarios por parte de la crítica especializada y lo consolidó en el gusto del público.

Ya retirado del cine, sorprendió varias veces con su regreso, pero en su mayoría fueron pequeñas intervenciones y en películas que gracias a su presencia tuvieron publicidad extra, como “El novato”, “Una árida estación blanca” o “Don Juan de Marco”.

Sus hijos le dieron numerosos problemas (suicidios, juicios y asesinatos), que él apaciguó con sus largas estancias en su isla de Tetiaroa, de la Polinesia francesa, situada a 42 kilómetros de Tahití.

Vivió sus últimos años apartado del mundo en un hotel de Los Ángeles, California. El 2 de julio de 2004 falleció a la edad de 80 años y sus cenizas fueron esparcidas en Tetiaroa.

En marzo de 2008 se lanzó en Estados Unidos la versión en videojuego de “El Padrino”, un ambicioso proyecto de la firma Electronic Arts, que contiene la voz de Marlon Brando para el inmortal personaje de “Vito Corleone”.

En mayo del mismo año salió a la venta una colección de ocho DVD sobre la obra de Tennessee Williams, la cual contiene imágenes de una audición que Brando realizó hace casi seis décadas para el papel protagónico de “Rebelde sin causa”, el cual fue otorgado a James Dean.

En 2009 se volvió a reestrenar el filme “Apocalypse now”, en ciudades como España, con 49 minutos más, que complementan la versión “Redux” y la historia con pequeños capítulos.
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