Nueve personas vinculadas con el secuestro de la actriz y cantante Irán Castillo recibieron sentencias de 165 años de prisión, informó este viernes 9 de octubre la Fiscalía General de la República (FGR). El caso se remonta a mayo de 2015, cuando la artista fue privada de la libertad en la Ciudad de México y trasladada a una casa de seguridad en el Estado de México.
De acuerdo con la autoridad federal, los sentenciados fueron identificados como Cristian “N”, Edgar “N”, Jaime “N”, Adriana “N”, Bernardo “N”, Ángel “N”, Jorge “N”, Carlos “N” y Rosario “N”. La investigación los relacionó con un grupo delictivo que operó entre marzo y mayo de ese año en la capital del país y en municipios mexiquenses como Nezahualcóyotl y Chalco.
Así operaba el grupo de secuestradores
La FGR detalló que los integrantes de la organización presuntamente provocaban choques por alcance para obligar a sus víctimas a detener sus vehículos. Una vez que las personas descendían o quedaban expuestas, eran sometidas y privadas de la libertad para exigir dinero a sus familiares a cambio de su liberación.
Las autoridades señalaron que el grupo fue procesado por delitos relacionados con delincuencia organizada, secuestro agravado, posesión de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y delitos contra la salud.
Aunque los implicados fueron detenidos hace aproximadamente 11 años, la resolución judicial se dio a conocer hasta ahora, después de que las autoridades reunieron los elementos probatorios considerados suficientes para sustentar las acusaciones.
¿Dónde cumplirán sus condenas?
Según la información difundida, los hombres sentenciados serán recluidos en el Centro Federal de Reinserción Social número 4, ubicado en Nayarit. Las mujeres cumplirán sus penas en el Centro Federal de Reinserción Social número 16, en Morelos.
La resolución corresponde a una investigación sobre varios secuestros atribuidos al grupo delictivo, entre ellos el que sufrió la actriz mexicana en 2015.
¿Qué le pasó a Irán Castillo en 2015?
El 1 de mayo de 2015, Irán Castillo regresaba de una función teatral en la Ciudad de México cuando sufrió un incidente vial que, según su relato posterior, habría sido provocado por sus agresores para obligarla a detenerse.
Después de que bajó de su automóvil, varios hombres la amenazaron con armas y la subieron a una camioneta. Posteriormente, la trasladaron a un inmueble utilizado como casa de seguridad en Chalco, Estado de México.
Una vez que los secuestradores identificaron a la artista, exigieron a su familia el pago de un rescate para liberarla. El caso se convirtió en uno de los episodios más delicados que la actriz ha enfrentado fuera de los escenarios.