El actor Jim Carrey fue ovacionado de pie al recibir el César de Honor en la 51ª edición de los premios más importantes del cine francés, celebrada en París.
El comediante, de origen canadiense y nacionalizado estadounidense, se subió al escenario para agradecer el galardón rodeado de aplausos y reconocimientos por parte de la audiencia.
Durante su discurso, Carrey reflexionó sobre el arte de la actuación y su propia trayectoria, describiendo que “cada personaje que encarnas es como la arcilla del escultor” moldeada desde lo más profundo del corazón.
El actor dedicó el premio a su padre y compartió con humor y emoción parte de su historia, incluso intentando hablar en francés entre risas del público.
La ceremonia estuvo llena de momentos de homenaje y alegría, con tributos a la versatilidad y creatividad de Carrey, destacando que su carrera ha trascendido géneros, desde la comedia hasta papeles más dramáticos.
Su presencia en los César de Honor marcó uno de los momentos más celebrados de la gala parisina.