Panteón Rococó volvió a encontrarse con el público regio la noche del 31 de octubre, en una presentación en la que la música, la fiesta y los recuerdos se mezclaron con el cariño que la agrupación mexicana le tiene a Monterrey.
El concierto arrancó a las 21:23 horas y se extendió hasta después de las 23:00, tiempo en el que la banda hizo vibrar a sus seguidores con sus canciones y aprovechó para recordar la relación que mantiene con esta ciudad desde hace más de tres décadas.
Durante su presentación, uno de los integrantes recordó que fue hace más de 30 años cuando se enamoraron de Monterrey, luego de visitar la ciudad para grabar un disco y conocer de cerca la escena musical local.
“Nos dimos cuenta de que la movida musical en Monterrey estaba cabrona. Aprendimos muchas cosas, pero sobre todo nos enamoramos de esta gran tierra que nos dio muchas cosas”, expresó.
La agrupación también recordó las experiencias que ha compartido en tierras regias a lo largo de los años, entre amistades, música, fiestas y encuentros que han convertido a Monterrey en un lugar especial dentro de su trayectoria.
“Muchas aventuras, mucho gozo, mucho placer, mucha fiesta, mucha cerveza, mucha carne, mucho de todo”, comentó entre bromas, provocando la respuesta del público.
Otro de los momentos que llamó la atención ocurrió durante la interpretación de “Caminemos juntos”, cuando fue desplegada una bandera de Palestina, llevando también un mensaje visual de solidaridad durante el espectáculo.
Así, Panteón Rococó volvió a demostrar que su historia con Monterrey va más allá de una fecha en su calendario de conciertos: es una conexión que comenzó hace décadas y que sigue encontrando respuesta entre sus seguidores regios.