El expríncipe Andrés y la Policía del valle del Támesis, a las afueras de Londres, han acordado que las órdenes judiciales que permitieron a los agentes registrar dos de sus propiedades en febrero no cumplieron con la ley, ha señalado este jueves un juez del Tribunal Superior británico.
La Policía afirmó que, no obstante, "continúa abierta" su investigación sobre la "presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público" por parte del antiguo duque de York, cuando era representante comercial del Reino Unido.
Las órdenes de registro fueron emitidas el 18 de febrero y ejecutadas al día siguiente en Wood Farm, en la finca real de Sandringham, en el este de Inglaterra, y Royal Lodge, en Windsor, al oeste de Londres, como parte de la investigación al hermano del rey Carlos III.
El magistrado, Nicholas Hilliard, indicó durante una vista celebrada este jueves a instancias de Andrés Mounbatten-Windsor que las órdenes ya habían sido anuladas tras el acuerdo alcanzado entre él y la Policía, pero subrayó que esto "no pone fin a la investigación ni significa que toda la investigación fuera ilegal".
La Policía del valle del Támesis, que cubre el área de Windsor, reconoció a su vez que la decisión inicial del tribunal penal londinense de Old Bailey de emitir las órdenes fue incorrecta, dado que los agentes habían utilizado al solicitarlas una disposición legal inadecuada.
La Policía recalcó en un comunicado que el acuerdo que llevó a anular las órdenes "se refiere específicamente a una decisión tomada por el tribunal sobre la base jurídica" utilizada y "no constituye un juicio sobre nuestra investigación en curso".
El cuerpo señaló que continúan los procedimientos judiciales para decidir cómo se gestionará el material incautado durante los registros y si puede conservarlo legalmente para respaldar su investigación.