MALCRIADA es un dúo musical integrado por una chica y un chico que está llamando la atención dentro de la escena alternativa mexicana. Con una identidad visual provocadora y una propuesta que mezcla sonidos electrónicos, pop experimental, performance y contenido audiovisual, ambos han construido un universo propio que conecta con una audiencia cada vez más amplia.
Actualmente, el proyecto presenta su nuevo EP, “Teoría de conspiración”, una producción que representa una nueva etapa en su evolución musical y creativa. A través de esta propuesta, MALCRIADA continúa explorando sonidos y conceptos visuales que los distinguen dentro de la escena independiente, apostando por una identidad que va más allá de la música.
Durante la entrevista, el dúo también compartió una sorpresa que ha encontrado entre su comunidad de seguidores: la presencia de niños y adolescentes que se identifican como “los niños góticos”. Ambos reconocieron que no esperaban encontrar tantos seguidores de estas edades y que les ha llamado mucho la atención el cariño que reciben de este público.
Ante este panorama, los dos artistas aseguraron que son conscientes de la influencia que pueden tener en sus seguidores más jóvenes y de la responsabilidad que esto representa. Por ello, explicaron que procuran cuidar la manera en que se relacionan con su audiencia, especialmente con los menores de edad que siguen de cerca su música y sus publicaciones.
También compartieron que a través de sus redes sociales buscan transmitir buenos mensajes y generar un espacio positivo para quienes los siguen. Para MALCRIADA, conectar con su público no solamente significa compartir música, sino también tener presente el impacto que pueden generar sus palabras y el contenido que publican.
Con su propuesta musical, su estética experimental y una comunidad que incluye a distintas generaciones, MALCRIADA continúa abriéndose camino dentro de la escena alternativa mexicana. Mientras promocionan “Teoría de conspiración”, el dúo también reconoce la importancia de cuidar el vínculo con sus seguidores y de utilizar su presencia digital de manera responsable, especialmente ante el cariño de los llamados “niños góticos”.