Una década después de convertirse en uno de los rostros más reconocidos de Baby Shark Dance, Geonroung Park, conocido como Baby Shark Boy, inició una nueva etapa en su vida al debutar como cantante adolescente de K-pop.
El joven surcoreano, que tenía apenas siete años cuando participó en el famoso video de Pinkfong, presentó este jueves su primer sencillo digital, Wave, una canción de electropop con elementos de trap que retoma la melodía que marcó su infancia para transformarla en una propuesta musical propia.
¿Qué pasó con el niño de Baby Shark?
Park tenía siete años cuando grabó en 2016 el video de Baby Shark Dance, producción que posteriormente se convirtió en un fenómeno mundial. La pieza, caracterizada por una coreografía sencilla y pegadiza, alcanzó cifras históricas en YouTube.
De acuerdo con Pinkfong, el video ha superado los 17 mil millones de reproducciones y se ha mantenido durante 69 meses consecutivos como el contenido más visto de la plataforma.
La franquicia de Baby Shark, desarrollada por The Pinkfong Company, también se ha expandido a 25 idiomas y se convirtió en uno de los mayores fenómenos infantiles surgidos de internet.
A pesar del enorme alcance que tuvo el video, Park asegura que nunca sintió como una carga haber sido identificado durante años como el niño de Baby Shark.
El cantante explicó que sus compañeros conocían su participación en el video, pero que siempre lo trataron con normalidad. Según relató, pudo llevar una vida escolar bastante común mientras el éxito de la canción continuaba creciendo alrededor del mundo.
Uno de los recuerdos que conserva de aquella etapa es que la melodía permaneció durante mucho tiempo en su cabeza, al grado de sorprenderse tarareándola incluso después de haber terminado la grabación.
Baby Shark Boy transforma su historia en ‘Wave’
Ahora, a los 17 años, Park decidió utilizar aquella experiencia como inspiración para comenzar su carrera musical. Wave, cuyo título significa “ola” en español, abre precisamente con la melodía reconocible de Baby Shark antes de evolucionar hacia un ritmo bailable.
El joven también participó en la escritura de la letra, con la intención de convertir su propia historia en el eje de una canción que representa tanto su pasado como una nueva etapa profesional.
Para Park, el éxito de Baby Shark Dance fue como una primera ola que comenzó hace diez años y que creció mucho más de lo que podía imaginar.
Uno de los principales objetivos de Baby Shark Boy con este proyecto es mostrar al público que aquel pequeño que aparecía bailando en el video ahora tiene una identidad artística propia.
Además, enfrenta el desafío de presentar su propia voz, ya que la interpretación original de Baby Shark estuvo a cargo de otra cantante.
Park espera que su nueva música permita al público dejar atrás la imagen del niño que conocieron hace una década y reconocer al adolescente que ahora busca construir su propio camino dentro del K-pop.
Pinkfong también prepara un documental que mostrará el proceso de creación y preparación de Wave, sencillo que marca el inicio de esta nueva etapa para quien alguna vez fue conocido simplemente como el niño de Baby Shark.