La actriz mexicana Eiza González habló sobre su trayectoria en Hollywood y cómo enfrentó el rechazo durante sus primeros años en la industria, en una entrevista publicada en la revista Vogue, donde actualmente es portada.
González explicó que, tras comenzar su carrera en la televisión mexicana y consolidarse en producciones como “Lola, érase una vez” y “Amores verdaderos”, decidió mudarse a Estados Unidos para abrirse camino en el cine internacional, donde enfrentó un proceso de adaptación y constantes rechazos.
El rechazo como parte del crecimiento
La actriz señaló que, con el tiempo, cambió su percepción sobre no ser tomada en cuenta en audiciones o proyectos, y llegó a considerar esa etapa como un impulso para desarrollar su carrera de forma más sólida.
“Con el tiempo entendí que ser pasada por alto era, en realidad, un superpoder. Porque cuando nadie está mirando, tienes la oportunidad de trabajar en silencio, de desarrollar tu oficio, de construir algo sólido sin depender de la validación externa”, expresó.
También reconoció que esa etapa fue emocionalmente difícil, ya que llegó a dudar de su talento, su apariencia y su lugar dentro de la industria cinematográfica de Hollywood.

González destacó que existen cualidades que no siempre son visibles desde el exterior, como la disciplina, la perseverancia y la pasión, las cuales considera determinantes en su evolución profesional.
“Hay cosas que nadie puede medir desde afuera: la pasión, la disciplina, la perseverancia, el corazón y las ganas de seguir creciendo”, comentó la actriz.
Una carrera en ascenso en Hollywood
En su trayectoria en Estados Unidos ha participado en producciones como “Baby Driver”, “I Care a Lot” y “The 3 Body Problem”, consolidando su presencia en la industria internacional.

La actriz también señaló que, como parte de una comunidad latina en Hollywood, analiza cuidadosamente los papeles que acepta, con el objetivo de representar de manera responsable su identidad y abrir oportunidades para otros talentos.
Entre sus proyectos actuales destaca el desarrollo de una producción inspirada en la figura de María Félix, uno de los íconos del cine mexicano.