David Beckham afirmó este martes que sus hijos cometen errores en las redes sociales pero consideró que a veces "tienes que dejarles cometer esos errores". Unas declaraciones que llegan después de que su hijo Brooklyn acusara a sus padres de provocarle ansiedad y de interferir en su relación con su mujer, Nicola Peltz.
"No quiero reconciliarme con mi familia. No me están controlando, me estoy defendiendo por primera vez en mi vida", señaló ayer Brooklyn Beckham, de 26 años, en un largo comunicado en Instagram en el que lamenta que "las publicaciones performativas en las redes sociales, los eventos familiares y las relaciones no auténticas han sido parte integral de la vida en la que nací".
Algo que contrasta con lo que ha opinado hoy su padre desde el Foro Económico Mundial de Davos en una intervención en el programa financiero Swawk Box de la CNBC, para hablar de deporte y colaboraciones junto al presidente del Bank of America, Brian Moynihan.
Al mencionar lo que iconos como Beckham pueden representar para los niños y jóvenes, el exfutbolista fue preguntado por su opinión sobre el poder de las redes sociales.
"Siempre he hablado de las redes sociales y del poder de las redes sociales. Para bien y para mal. Lo malo es que el acceso de los niños, hoy en día, puede ser peligroso", señaló.
Y agregó que personalmente ha descubierto, especialmente con sus hijos, que las redes deben usarse por las razones correctas. "Yo he podido usar mi plataforma y mis seguidores para UNICEF. Y ha sido la herramienta más importante para concienciar a la gente sobre lo que está pasando en todo el mundo con los niños".
Es lo que ha tratado de transmitir a los cuatro hijos que tiene con su esposa, Victoria: Brooklyn, Romeo (23 años), Cruz (20) y Harper (14).
"He intentado hacer lo mismo con mis hijos, educarlos. Cometen errores, pero a los niños se les permite cometer errores. Así es como aprenden. Eso es lo que intento enseñarles. A veces también hay que dejar que cometan esos errores", reflexionó.
Unos comentarios que responden sutilmente al comunicado de su hijo Brooklyn, en el que asegura que sus padres han difundido "innumerables mentiras en los medios, la mayoría a costa de personas inocentes, para preservar su propia fachada".
"Mis padres han intentado sin cesar arruinar mi relación desde antes de mi boda, y no han parado", señaló el joven, que también asegura que le presionaron e incluso trataron de sobornarle para que firmara la cesión de los derechos de su nombre.
Para Brooklyn, su familia "valora la promoción pública y los patrocinios por encima de todo. La marca Beckham es lo primero".
"Crecí con una ansiedad abrumadora. Y por primera vez en mi vida, desde que me alejé de mi familia, esa ansiedad ha desaparecido", sentenció.