Un coche con una matrícula personalizada que decía “JUST&T MRD” fue visto saliendo del Madison Square Garden tras la boda de Taylor Swift y Travis Kelce, celebrada en Nueva York, donde ambos retomaron un vehículo cargado de simbolismo en su historia como pareja.
Se trata de un Chevrolet Chevelle SS convertible de 1970, un muscle car clásico color burdeos que pertenece a Travis Kelce y que fue utilizado por la pareja en su primera aparición pública en 2023, tras un partido de los Kansas City Chiefs.
It’s a love story
— New Heights (@newheightshow) July 4, 2026
Congratulations to Travis and Taylor 🤍 pic.twitter.com/dESMBUc6uM
El auto icónico de su relación
En septiembre de 2023, después del encuentro entre Chiefs y Bears en el Arrowhead Stadium, Taylor Swift y Travis Kelce salieron juntos por primera vez en este vehículo, momento que se volvió icónico entre los seguidores de la pareja, quienes lo apodaron el “getaway car”.
Para la boda, celebrada el 3 de julio de 2026 en el Madison Square Garden, el automóvil fue personalizado con una placa alusiva al matrimonio, combinando el mensaje “Just Married” con las iniciales de ambos.

El vehículo fue visto como parte de la celebración, aunque no habría sido utilizado como medio de traslado de los recién casados, sino como un elemento decorativo dentro del evento.
Además del vehículo, diversos elementos de la decoración de la boda fueron retirados del Madison Square Garden tras la ceremonia, incluidos muebles personalizados con monogramas y estructuras temáticas.
Entre los artículos se observaron piezas con iniciales entrelazadas, árboles, grandes muebles verdes y un conjunto descrito por asistentes como “un jardín dentro del Jardín”, en referencia al recinto.

También fueron retirados sillones naranjas, mesas de cóctel, sillas verdes y otros objetos cargados en camiones, junto con un cofre identificado con la palabra “juegos”.
Montaje y desmontaje del evento
Durante el fin de semana, trabajadores permanecieron en el lugar realizando labores de desmontaje, en un operativo que se extendió por varias horas.
Elementos como cortinas rosas que cubrían las ventanas del recinto también fueron retirados tras la celebración.

Un empleado del montaje indicó que las labores continuarían durante 24 horas para retirar todo el material utilizado en la boda.
La boda de Taylor Swift y Travis Kelce se llevó a cabo el viernes por la noche, con la presencia de numerosos invitados y una puesta en escena de alto nivel.
