La cantante californiana Billie Eilish se llevó este domingo el Grammy a Mejor Canción del Año por su tema ‘WILDFLOWER’, y aprovechó el momento para emitir un contundente mensaje contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), en medio de la polémica por las redadas en Mineápolis.
"Nadie es ilegal en tierra robada... Que se joda el ICE: es lo único que quiero decir", expresó Eilish al recibir su galardón, que reconoce a los autores y compositores de la letra y melodía de un tema.
"Ahora mismo es muy difícil saber qué decir y qué hacer. Pero me siento muy esperanzada en este lugar. Tenemos que seguir luchando, alzando la voz y protestando, porque nuestras voces de verdad importan. Las personas importan".
Sus palabras se producen en un contexto de tensión política en Estados Unidos, tras los operativos migratorios de la Administración del presidente Donald Trump y la reciente muerte de dos manifestantes en Mineápolis durante intervenciones de agentes federales.
Una de las grandes sorpresas de la noche
El triunfo de Billie Eilish y su hermano Finneas O'Connell en esta categoría fue considerado uno de los momentos más inesperados de la gala. El dúo artístico sigue en la contienda por el Grammy a Grabación del Año, que distingue la producción técnica y artística de un tema, incluyendo intérpretes, productores e ingenieros de grabación y mezcla, a diferencia del premio a canción del año que reconoce a los autores de la letra y melodía.
Impacto cultural y relevancia musical
‘WILDFLOWER’ se ha consolidado no solo como un éxito en la industria musical, sino también como un himno de conciencia social, donde Eilish combina su talento creativo con un mensaje de denuncia hacia políticas migratorias que considera injustas. Este reconocimiento refuerza la posición de la artista como una de las voces más influyentes de su generación, capaz de unir arte y activismo en escenarios globales.