A falta de pocas horas para el partido de dieciseisavos del Mundial entre las selecciones de México y Ecuador, la afición azteca aguarda con ilusión alcanzar los octavos de final mientras toman las calles de la capital para apoyar a sus jugadores en este crucial encuentro.
El foco de ese ambiente mundialista -acrecentado después de que la selección mexicana lograra pasar la fase de grupos ganando los tres partidos por primera vez en su historia- se concentra en la capital, donde a las 19:00 horas tendrá lugar el partido en el Estadio Ciudad de México.
Desde la mañana, personas procedentes de todo el país lucían banderas y sus camiseta verdes del Tri, en un día especial que ha hecho cambiar los hábitos de muchas personas para alentar al combinado nacional.
No es una jornada habitual y eso lo sabe Enmanuel Cortés, de 37 años, quien se paró unos minutos en el Ángel de la Independencia, monumento que es el centro de las celebraciones tras los partidos, para inmortalizarlo junto a su pareja.

Tal es la pasión que siente Cortés por el equipo entrenado por Javier Aguirre, que vistió a sus dos perros -Isabella y Donatella- con la camiseta del combinado nacional, lo que les convirtió en el foco de las miradas de los aficionados que se acercaron al emblemático monumento.
Aficionados de toda la república
También había muchos aficionados venidos de muchos otros lugares del país, como es el caso de Josué Leonardo, del estado de Tabasco, quien ayer llegó a Ciudad de México para ver el partido junto a miles de mexicanos.
"Con mucha emoción de que pase a octavos (...) Yo sé que va a ganar pero aunque hubiera la posibilidad de que perdiera, yo sé que aún así México va a venir a celebrar sin importar cuál sea el resultado", afirmó Leonardo tras realizar un viaje de seis horas por carretera para vivir el ambiente mundialista en la capital.
Por su parte, Elsa Méndez, de Puebla y ataviada con un sombrero mexicano, llegó esta mañana con su familia y mostró su confianza en un "buen resultado" ante la "necesidad de estar felices" a pesar de lo que "estamos viviendo en nuestra sociedad".
"Es como un 15 de septiembre adelantado", añadió en referencia a la fecha en la que se celebra el inicio de la lucha por la Independencia de México.
Esa pasión se hacía notar en el sonido de las bocinas, los cánticos o en la gran cantidad de niños por las calles, pues el Gobierno federal aprobó suspender las clases en la capital para esta fecha tan señalada.