Con la derrota en el Clásico Regio todavía lastimando el seno albiazul, el Monterrey tendrá que enfrentar otra prueba de fuego en su camino a intentar ganar un campeonato este semestre: Cruz Azul en la Concachampions.
Y aunque en el encuentro que tuvieron por la Liga MX, en el que "La Máquina" ganó por un contundente 2-0 exhibiendo las carencias de los entonces comandados por Domenec Torrent, es bien sabido por todos que cuando juega el torneo continental, Rayados se "transforma".

Una prueba de ello es que los regios ya se enfrentaron dos veces a los cementeros en Liga de Campeones y en ambas ocasiones salieron con la mano en alto, pero no solo eso, ganaron tres de los cuatro partidos que jugaron.
Paternidad regia
Dentro del amplio historial que tienen ambos en eliminatorias, destacan sus dos cruces en la Concachampions, siendo el primero en la Semifinal del 2011, en la que "La Pandilla" avanzó gracias a un global de 3-2.

Recordemos que por aquellos años, el cuadro norteño atravesaba el mejor momento de su historia y, con un equipo que hoy es legendario para toda la afición, le pegó 2-1 al rival en el Tecnológico y en la Vuelta empató 1-1, avanzando a la Final, la cual ganó derrotando al Real Salt Lake.
Pasaron 10 años para que ambos se volvieran a encontrar a nivel continental, nuevamente en Semifinales y con un Cruz Azul que venía motivado luego de romper su sequía en Liga con un torneo casi perfecto de la mano de Juan Máximo Reynoso.

Esto le importó poco al Monterrey, que con el cuestionado Javier Aguirre en el banco, le pegó un baile de 5-1 global al favorito para ganar el torneo. La Ida fue muy pareja, con Rayados ganando por 1-0 con gol de Maxi Meza.
Pero fue en la Vuelta donde los albiazules se fueron con todo al frente y pegaron un histórico 4-1 que dejó humillado a "La Máquina", que nunca logró igualar la intensidad que presentó el rival ese día en la cancha del Estadio Azteca. A la postre, en ese torneo el Monterrey volvió a ser campeón.
No le pesa la capital
Curiosamente, en ambas eliminatorias Rayados tuvo que cerrar de visitante, tal como lo tendrá que encarar ahora, y además no perdió ningún partido, haciendo valer la famosa "mística" del club en Concachampions.