El francés Paul Seixas, del equipo Decathlon, se adjudicó este sábado el Giro de Lombardía tras protagonizar una ofensiva en la parte final del recorrido. El ciclista llegó en solitario a Como y consiguió su primer triunfo en uno de los cinco grandes monumentos del ciclismo, mientras el español Enric Mas cruzó la meta en segundo lugar.
Con 20 años, Seixas también estableció una marca histórica al convertirse en el ganador más joven de esta clásica italiana, que celebró su edición número 120 y puso fin a la temporada de los monumentos.
Seixas aprovecha la ausencia de Pogacar
La baja del esloveno Tadej Pogacar, vencedor de las cinco ediciones anteriores y apartado de la competición hasta 2027 tras sufrir una caída en La Vuelta, dejó abierta la disputa por el título. Entre los aspirantes destacaban Seixas, el mexicano Isaac del Toro, el belga Remco Evenepoel, el estadounidense Brandon McNulty y el español Juan Ayuso.
En un trazado de 239 kilómetros entre Bérgamo y Como, con nueve ascensiones y alrededor de 4 mil 600 metros de desnivel acumulado, el francés aprovechó los últimos kilómetros para marcar diferencias. Su aceleración dejó atrás a Evenepoel y Del Toro, quienes no pudieron responder al cambio de ritmo.
Enric Mas asegura el segundo puesto
Mientras Seixas se encaminaba hacia la victoria, Enric Mas mantuvo sus opciones de subir al podio y lanzó un ataque en el tramo definitivo para desprenderse del italiano Giulio Ciccone. La maniobra le permitió quedarse con la segunda posición, cuatro años después de haber terminado también como subcampeón de Lombardía, entonces por detrás de Pogacar.
Ciccone completó el podio, mientras que Evenepoel finalizó en la cuarta posición.
La montaña definió la carrera
La competencia estuvo marcada por una fuga que llegó a reunir a 14 ciclistas, entre ellos el español Pau Martí y los italianos Antonio Tiberi y Fausto Masnada. Con el paso de los kilómetros, el equipo UAE tomó la iniciativa en la persecución y redujo la ventaja de los escapados en las rampas de Giovenzana.
La subida a Madonna del Ghisallo provocó una selección entre los fugados. El australiano Ben O'Connor y el canadiense Michael Leonard consiguieron adelantarse, aunque la labor posterior de UAE, EF Education y Red Bull-Bora mantuvo la presión sobre los escapados.
Ya cerca de Como, el trabajo del Red Bull-Bora estrechó las diferencias antes de los ascensos a Civiglio y San Fermo della Battaglia, terreno en el que Seixas encontró el momento para lanzar el ataque que definió la prueba.
Los ciclistas exigen mayor seguridad
La jornada comenzó con una pausa después del banderazo de salida para que Remco Evenepoel leyera un comunicado en nombre de los corredores. En el mensaje, el pelotón pidió mayores garantías de seguridad en las competencias y señaló la responsabilidad de la Unión Ciclista Internacional (UCI) y de los organizadores en la protección de los participantes.
El pronunciamiento hizo referencia a los recientes accidentes en el ciclismo, incluido el que terminó con la muerte del galés Finlay Tarling durante la Vuelta a Portugal.
Antes del inicio también se rindió homenaje a los ciclistas que disputaron su última carrera como profesionales: los españoles Pello Bilbao e Ion Izagirre, el francés Rudy Molard, el neerlandés Bauke Mollema y el noruego Odd Christian Eiking.