La novela de nunca acabar con Cruz Azul escribió una nueva página en su historia: la falta de un estadio. Ahora, el campeón de México, que tenía planeado jugar por los próximos años en el Estadio Azteca, debutará este torneo jugando en el Corregidora de Querétaro.
Esto fue confirmado por la Liga MX, que le autorizó a "La Máquina" cambiar su sede de local al menos para esta jornada, pues no se logró tener listo a tiempo el Ciudad de los Deportes, que pinta para ser la casa celeste al menos durante los próximos meses.
Este será el quinto estadio en el que los "cementeros" jugarán como local en los últimos dos años, pues desde 2024, el equipo lo hizo en el Azteca, Ciudad de los Deportes, Ciudad Universitaria, el Cuauhtémoc y ahora el Corregidora.

Cruz Azul debutará como local el martes 21 de julio a las 19:00 horas en el recinto ya mencionado, frente al Puebla. Sería hasta la jornada 3, el 1 de agosto, cuando reciban al Atlante, que el campeón jugaría ya en casa.
¿Por qué el Ciudad de los Deportes no estuvo listo?
Según informó la propia Liga MX, luego de inspeccionar la cancha del estadio, se determinó que esta no cumple con los requisitos mínimos de calidad para la Primera División.
Esto se debe a que el campo fue prácticamente abandonado luego de que "La Máquina" fuera local en este escenario en la Final de ida del Clausura 2026 frente a Pumas.
Debido a esto, el césped estaba en muy malas condiciones y, aunque personal de jardinería del club intentó que este mejore, no se logró en el corto lapso de tiempo disponible.
Lejos de las burlas que causa en el resto de aficiones, este nuevo problema una vez pone en evidencia que Cruz Azul debe construir lo antes posible su propio estadio, pues desde que salió de Ciudad Cooperativa Cruz Azul hace más de 50 años, el equipo nunca tuvo su casa propia, sino que fue inquilino en el Azteca por más de 25 años y luego en el antes llamado Estadio Azul.
¿Por qué Cruz Azul se fue del Azteca?
Aunque la directiva del club no ha salido a dar su versión de los hechos, diversas fuentes apuntaron a que los nuevos dueños del Estadio Azteca desconocieron el contrato ya firmado con los celestes y buscaron implementar uno nuevo. Esto aunado a un conflicto de interés con uno de los patrocinadores fuertes de Cruz Azul.
Eso no fue visto con buenos ojos por parte del club, que decidió abandonar el inmueble e inmediatamente comenzar a negociar con la familia Cosío, dueños del Ciudad de los Deportes, para volver a la que durante muchos años fue su casa.