El lanzador de béisbol estadounidense Jacob deGrom vivió una noche que quedará marcada para siempre en su carrera y en la historia de su familia.
El estelar lanzador de los Rangers de Texas alcanzó la victoria número 100 de su trayectoria en las Grandes Ligas justo el día en que su hijo Nolan celebró su tercer cumpleaños.
El derecho comandó el triunfo de los Rangers por 2-1 sobre los Cardenales de San Luis tras una sólida actuación de cinco entradas sin permitir carreras, en las que limitó a la ofensiva rival a cuatro imparables y recetó ocho ponches.
Tras el encuentro, deGrom reconoció la carga emocional que tuvo alcanzar una cifra tan significativa en una fecha tan especial.
“Cuando eres niño sueñas con llegar a las Grandes Ligas. Ganar 100 juegos es algo increíble y más hacerlo en el tercer cumpleaños de mi hijo. Siempre recordaré que mi victoria número 100 llegó en este día”, expresó el lanzador.
Una marca que tardó en llegar
DeGrom había conseguido su triunfo número 99 el pasado 10 de mayo frente a los Cachorros de Chicago. Sin embargo, los siguientes tres intentos por alcanzar el centenar no resultaron favorables.

Durante ese periodo acumuló marca de 0-2 y permitió 12 carreras en 15 entradas de labor. El mes de mayo concluyó con récord de 1-3 y efectividad de 5.72 en cinco aperturas, cifras alejadas del nivel que lo ha caracterizado a lo largo de su carrera.
El inicio de junio representó un nuevo comienzo para el veterano serpentinero, quien optó por simplificar su enfoque desde el montículo.
“La idea era no intentar hacer demasiado. Hablé con Danny Jansen y acordamos simplemente atacar la zona y confiar en mi mecánica. Quería volver a lanzar como siempre lo he hecho”, explicó.
Una carrera de élite
Seleccionado por los Mets de Nueva York en la novena ronda del Draft de 2010, deGrom debutó en las Grandes Ligas en 2014 y rápidamente se consolidó como una de las figuras más dominantes del béisbol, obteniendo el premio al Novato del Año de la Liga Nacional.
Posteriormente conquistó en dos ocasiones el premio Cy Young y construyó una reputación basada en su velocidad, control y capacidad para dominar a los bateadores rivales.
A sus 37 años, registra una marca de 100 victorias y 69 derrotas, acompañada de una sobresaliente efectividad de 2.61 en 260 aperturas de carrera.
Las lesiones limitaron parte de su trayectoria, ya que únicamente en cinco temporadas logró realizar al menos 30 aperturas. La campaña 2025 marcó además su primer año alcanzando esa cifra desde 2019.