La máxima categoría del automovilismo mundial ha garantizado la permanencia de uno de sus escenarios más históricos y apasionantes. La Fórmula 1 anunció este viernes la extensión de contrato por cinco años con el Gran Premio de São Paulo, asegurando su presencia en el calendario oficial hasta la temporada 2035.
La renovación se cimenta en el crecimiento exponencial de la categoría en tierras brasileñas, donde ya se registra una base superior a los 75.8 millones de seguidores.
Prueba de este fenómeno fue la edición de 2025, que rompió récords históricos al congregar a 303,627 espectadores y generar un impacto económico colosal para la ciudad de 2,300 millones de reales.
"Brasil representa una parte vital de la historia y del futuro de la Fórmula 1. La pasión de los aficionados brasileños es extraordinaria y se siente cada vez que corremos en Interlagos", expresó Stefano Domenicali, presidente y CEO de la Fórmula 1, al destacar el compromiso a largo plazo con la ciudad.
Un renacer con sello brasileño en la parrilla
El éxito comercial e institucional del evento llega acompañado de un esperado relevo generacional en la pista. El automovilismo brasileño vive un auténtico renacimiento con la confirmación de dos pilotos nacionales para la temporada 2027:
Gabriel Bortoleto, quien correrá bajo los colores de Audi.
Rafa Camara, la joven promesa protegida por Ferrari que formará parte de Haas. De hecho, el protagonismo de Camara se adelanta, ya que desde este mismo fin de semana se encuentra ocupando el asiento de Esteban Ocon, quien fue relevado de su lugar a partir del Gran Premio de la Ciudad de México.
Por su parte, Ricardo Nunes, alcalde de São Paulo, celebró la firma del acuerdo y destacó el beneficio directo para la metrópoli:
"Aseguramos la continuidad de uno de los eventos deportivos más relevantes del mundo, el cual impulsa el turismo, genera empleos y consolida a nuestra ciudad como un referente internacional para albergar competencias globales".
Detalles institucionales y el modelo de gestión
Cabe destacar que, al igual que ocurre con el Gran Premio de México, la competencia en el Autódromo José Carlos Pace no lleva oficialmente el nombre de Gran Premio de Brasil debido a la ausencia de financiamiento y apoyo económico federal.
La denominación actual de São Paulo se mantiene gracias al respaldo financiero y logístico del gobierno de la ciudad, mientras que la organización y operación de la carrera continúan bajo la gestión de una empresa privada.
Con este acuerdo a largo plazo, el emblemático circuito de Interlagos se afianza como una parada inamovible y de alta convocatoria en el Gran Circo de la F1 para la próxima década.