Daniel Ogama Adongo, el primer jugador nacido en Kenia que disputó un partido de la NFL, fue deportado por Estados Unidos después de permanecer en el país durante casi una década con la visa vencida y enfrentar distintos procedimientos judiciales.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas confirmó que el exlinebacker de los Indianapolis Colts fue trasladado a Kenia el pasado 20 de junio, luego de que un juez migratorio ordenara formalmente su expulsión el 23 de marzo de 2026.
Adongo permaneció en territorio estadounidense después de que su visa expiró en 2016, aproximadamente un año después de concluir su breve carrera dentro del futbol americano profesional.
Antecedentes legales influyeron en el proceso migratorio
Durante los últimos nueve años, el exjugador fue arrestado en Indiana por señalamientos relacionados con intimidación, agresión y alteración del orden público. No obstante, varias de esas acusaciones no concluyeron con una sentencia condenatoria.
El antecedente penal confirmado se registró en 2020, cuando fue declarado culpable de daños a propiedad y recibió una condena de 364 días de cárcel, aunque parte de la pena fue cubierta con el tiempo que ya había permanecido detenido.
Sus problemas legales más recientes permitieron que permaneciera bajo custodia migratoria sin derecho a fianza conforme a la Ley Laken Riley, promulgada en enero de 2025 para establecer la detención obligatoria de determinadas personas extranjeras acusadas o responsables de ciertos delitos.
“Este peligroso individuo era claramente una amenaza para la comunidad, que está más segura desde que lo removieron. Todos aquellos que violen la ley de inmigración rendirán cuentas, incluidos los exatletas profesionales”, declaró Douglas Thompson, funcionario de la oficina de ICE en Chicago.
Pasó del rugby a la NFL sin experiencia previa
Nacido en Nairobi, Adongo desarrolló inicialmente una carrera dentro del rugby y participó en organizaciones deportivas de Kenia, Sudáfrica y Nueva Zelanda antes de recibir una oportunidad con Indianapolis en 2013.
Los Colts apostaron por sus condiciones físicas para transformarlo en linebacker externo, pese a que nunca había jugado futbol americano de manera organizada. Después de comenzar en el equipo de prácticas, fue incorporado al plantel activo y debutó en diciembre de ese mismo año.
El keniano participó en cinco encuentros oficiales, principalmente dentro de los equipos especiales. Una lesión en el bíceps frenó su desarrollo en 2014 y, aunque regresó al año siguiente, terminó fuera de la organización en diciembre de 2015.
Su entorno advirtió problemas de salud mental
Después de abandonar la NFL, Adongo atravesó distintos episodios personales y judiciales. Durante uno de sus procesos fue considerado temporalmente incompetente para enfrentar un juicio y recibió atención psiquiátrica.
Familiares, representantes legales y especialistas que lo atendieron plantearon la posibilidad de que algunos de sus problemas estuvieran relacionados con lesiones cerebrales sufridas durante sus años en el rugby y el futbol americano.
También fue mencionada una posible encefalopatía traumática crónica; sin embargo, esa condición nunca fue diagnosticada de manera definitiva, ya que únicamente puede confirmarse mediante estudios realizados después de la muerte.
Hasta ahora, Adongo no ha emitido una declaración pública sobre su deportación ni se conocen sus planes tras regresar a Kenia, donde alguna vez fue considerado una figura histórica por abrirse camino desde el rugby hasta la principal liga de futbol americano.