Red Bull hizo historia al conseguir que, por primera vez, un monoplaza de la escudería Oracle Red Bull Racing, manejado por el austríaco Patrick Friesacher, circulara sobre las vías del Metro de Madrid, en lo que fue un gran reto de ingeniería y destreza.
Friesacher fue el encargado de conducir por los carriles del Metro de Madrid el RB8, el icónico monoplaza equipado con un motor Renault RS27 V8 de 2.4 litros y cerca de 750 CV de potencia con el que Sebastian Vettel conquistó su tercer campeonato de Fórmula 1 en 2012.

El monoplaza, en horario de cierre de todo el suburbano madrileño, recorrió estaciones como la del Estadio Metropolitano, celebrando así el regreso del Gran Premio de España 2027 a la capital después de 45 años, con MadRing como hogar de la Fórmula 1.
Para conseguir que el monoplaza circulara por las vías hubo que hacer un auténtico reto de ingeniería para que el coche se enfrentara a un entorno completamente diferente.
Se diseñaron y fabricaron en tiempo récord unas ruedas metálicas a medida de 29.8 kilos cada una, aproximadamente el doble del peso de una rueda convencional de Fórmula 1, que permitieron al RB8 adaptarse a los carriles del suburbano madrileño.
“Ha sido una experiencia increíble. He tenido la suerte de vivir muchas experiencias junto al equipo Heritage, pero conducir un F1 sobre las vías de metro ha sido surrealista. Es genial poder añadir “conductor de Metro” a mi currículum”, dijo Friesacher tras completar el reto.
Con esta acción se destacó uno de los elementos más distintivos del circuito madrileño al ser la única ciudad del calendario de Fórmula 1 con una estación de Metro situada junto a su acceso principal.

