El piloto Sergio Pérez tuvo un viernes complicado en el Gran Premio de Barcelona-Cataluña y reconoció que Cadillac todavía debe realizar ajustes importantes para acercarse al ritmo del resto de los equipos.
Pérez terminó con el vigésimo mejor tiempo de la jornada y únicamente participó en la segunda sesión de entrenamientos libres, ya que durante la primera práctica el monoplaza fue utilizado por el estadounidense Colton Herta.
El mexicano explicó que, tras subirse al auto, no logró sentirse cómodo con el comportamiento del vehículo, principalmente por problemas en el balance, una situación que se vuelve más evidente en un circuito tan técnico como el de Montmeló.
A pesar del resultado, destacó el trabajo realizado por Herta durante la primera sesión, ya que permitió recopilar información útil para preparar el resto del fin de semana.
“Tenemos trabajo por hacer para reducir las diferencias”, señaló el piloto, quien aseguró que el equipo ya comenzó a modificar algunos aspectos del monoplaza para encontrar una configuración más competitiva.
El objetivo de Cadillac será aprovechar los cambios y mejorar el rendimiento para la actividad del sábado, donde buscarán acercarse al resto de la parrilla.
El tapatío, que regresó esta temporada a la Fórmula Uno después de un año fuera de la categoría, confía en que los ajustes permitan mostrar una mejor versión en las siguientes sesiones.