En una ceremonia llena de reconocimiento y tradición, el Salón de la Fama del Fútbol Americano de México de la SAFANAL celebró su gala de entronización, donde Carlos Martell Jiménez fue uno de los inducidos a este gran reconocimiento del emparrillado en el país.
Entre los galardonados en la Camara de Diputados, se encuentran figuras que ingresaron al recinto de los inmortales como Junior Lucas Cantú, Alejandro Rodríguez Pequeño, Roberto “Chincho” Pérez, Antonio Monarrez, Jorge Cañamar y Oscar Caballero, todos con una gran historia en este deporte en México.
Entre ellos, también hubo un regio que desde muy temprana edad, se vió muy arropado, tanto el como su familia, en el Americano, se trata de Carlos Martell Jiménez quien dejó huella en el emparrillado con los Auténticos Tigres, además de su paso por Dinos de Saltillo, Titanes y Cerveceros de Monterrey, consolidándose como una figura respetada por su disciplina, liderazgo y legado dentro del deporte, no solo como jugador, si no como coach y además, como persona.
“Muy reconfortante y pues muy agradecido y muy padre porque pues la familia, los amigos, todo mundo, o sea, te felicita y es algo que te llena de orgullo ¿verdad?”.
Aunque este camino nunca fue sencillo, desde tener que empezar a empezar desde los 14 años, las lesiones, el estudio y más, fue un recorrido difícil pero reconfortante, que para él, todo lleva a un objetivo.
“Entonces es más deporte, menos salidas, tienes que ir dejando un poquito las desveladas y todo eso. Cuando estás en la escuela, el objetivo de jugar es terminar la carrera”.
Esta pasión y amor por el deporte se ha transmitido incluso a sus hijos, Carlos y Keno Martell, que se han enfocado en la actividad física como una forma de vida.
Es por ello por lo que el hoy miembro del Salon de la Fama, da un consejo a todos esos jóvenes que siguen desarrollándose en el emparrilado.
“Que nunca se den por vencidos, que siempre lo que empezaste hay que terminarlo, hay que terminarlo y bien. Y aparte, ser buenas personas”.