El Estadio Gaspar Mass fue testigo de una exhibición de poderío defensivo y contundencia ofensiva. En el primer Clásico Estudiantil de la categoría desde 2008, los Auténticos Tigres de la UANL no dejaron espacio a las dudas y vencieron de manera categórica a los Borregos Prepa Tec con un marcador de 42-7.
El encuentro, que reunió a unos 10 mil aficionados, cumplió con las expectativas de intensidad, aunque el dominio fue de un solo lado. El duelo enfrentaba a los dos gigantes de la categoría: Auténticos, bicampeón vigente de Otoño, contra un Tec que presumía cuatro títulos consecutivos en Primavera.

Una muralla defensiva imparable
La clave de la victoria para la Universidad Autónoma de Nuevo León radicó en su defensiva, que asfixió al quarterback rival, Arturo de León. La unidad defensiva forzó un total de cuatro intercambios de balón, transformando la presión en puntos directos.
El marcador se despegó gracias a dos intercepciones que terminaron en anotación: Iker Hernández devolvió un ovoide hasta las diagonales tras un error del pasador rival. Jerónimo Palos repitió la dosis, sellando otra intercepción para "pick-six" que terminó por sepultar las aspiraciones del equipo albiazul.

Ofensiva eficiente y control total
Mientras la defensa castigaba, el ataque universitario mantuvo el ritmo. Rogelio Cobas lideró la ofensiva con un pase de anotación, mientras que Jonathan de la Rosa contribuyó con otra visita a las diagonales para redondear la goleada.
A pesar de la abultada diferencia, el marcador pudo ser mayor; en un gesto de deportividad, la UANL decidió hincarse en el cuarto periodo cuando se encontraban nuevamente a las puertas de la zona de anotación.

Panorama hacia los Playoffs
Con este resultado, los Auténticos Tigres mantienen paso perfecto con una marca de 3-0, consolidándose como los favoritos al título. Por el contrario, los Borregos Prepa Tec caen a un récord de 1-2, situación que los pone en serio riesgo de quedar fuera de la postemporada.
El Gaspar Mass celebró en grande el regreso de una rivalidad histórica, dejando claro que, por ahora, el dominio juvenil de la ciudad se tiñe de azul y oro.

