Este lunes 17 de agosto, Pablo tenía previsto comenzar su curso de inducción en la preparatoria, luego de concluir sus estudios de secundaria en la Técnica Número 3 de Saltillo. De acuerdo con vecinas, el adolescente de 14 años se encontraba emocionado por iniciar esta nueva etapa e incluso ya contaba con su uniforme; sin embargo, sus planes quedaron truncados tras el hecho violento ocurrido durante el fin de semana en la colonia Vicente Guerrero.

Según los primeros reportes, Pablo resultó herido durante una riña familiar y, de acuerdo con la información proporcionada por allegados, el presunto agresor sería un tío del menor, quien habría utilizado un arma blanca.
El adolescente fue trasladado para recibir atención médica, pero debido a la gravedad de las lesiones perdió la vida. Mientras sus compañeros iniciaban el nuevo ciclo escolar, familiares y amigos se reunieron en una funeraria para darle el último adiós.

El caso vuelve a generar preocupación sobre los factores que pueden poner en riesgo a adolescentes y jóvenes, particularmente cuando el consumo de alcohol u otras sustancias está presente en entornos donde se desencadenan conflictos.
La tragedia de Pablo deja nuevamente el llamado a fortalecer la convivencia familiar, la supervisión y la prevención, con espacios seguros que permitan a los menores desarrollarse alejados de la violencia y las adicciones.