Durante los primeros dos años de su vida, Diego nunca pudo escuchar la voz de sus padres. Un nacimiento complicado derivó en un diagnóstico de hipoacusia bilateral profunda, una condición que le impedía percibir sonidos y que amenazaba con limitar el desarrollo de su lenguaje y su comunicación.
Su historia cambió tras una cirugía de implante coclear realizada en Torreón. El pequeño, originario de Ciudad Juárez, Chihuahua, fue intervenido en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades No. 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde especialistas le colocaron implantes cocleares en ambos oídos como parte de un programa dirigido a pacientes con sordera profunda.
La intervención consistió en sustituir la función del oído interno mediante dispositivos electrónicos capaces de captar los sonidos, transformarlos en señales eléctricas y enviarlas al nervio auditivo para que el cerebro las interprete.
De esta forma, el menor podrá desarrollar la capacidad de escuchar y fortalecer el aprendizaje del lenguaje durante una etapa clave de su crecimiento.
Los especialistas detallaron que el procedimiento se realizó mediante una incisión detrás de cada oreja para colocar implantes cocleares de última generación, complementados con procesadores externos de sonido que permiten captar el ambiente y transmitir la información al dispositivo interno.
Actualmente, Diego se encuentra en proceso de adaptación a los implantes, recibe terapia de rehabilitación auditiva y permanece bajo seguimiento permanente de un equipo multidisciplinario, con una evolución considerada favorable por los médicos.
Además del beneficio para el menor y su familia, el caso representa un avance en la atención de pacientes con sordera profunda en el norte del país.
Hasta hace poco, este tipo de cirugías únicamente se realizaban en hospitales de alta especialidad de Guadalajara y la Ciudad de México, lo que obligaba a las familias a trasladarse largas distancias para acceder al tratamiento.
En la región Laguna, este procedimiento solo estaba disponible en hospitales privados, donde el costo del implante coclear ronda los 800 mil pesos, sin considerar la cirugía, la hospitalización y el proceso de rehabilitación.
Con la incorporación de este programa en la UMAE No. 71 de Torreón, más niñas, niños y adultos con sordera profunda podrán acceder a una alternativa que les permita recuperar la capacidad auditiva y mejorar su comunicación, desarrollo personal y calidad de vida.