La elección para definir el incremento salarial de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) quedó bajo sospecha, luego de que Diana Rodríguez, representante del movimiento de oposición sindical, denunciara presuntas maniobras para favorecer la aprobación del 6 por ciento de aumento aceptado por la dirigencia nacional, pese a que un sector de la base trabajadora exige el 10 por ciento.
La inconformidad ha crecido ante lo que consideran una negociación que no defendió verdaderamente los intereses de los empleados.
Denuncian presiones para aceptar el incremento salarial
De acuerdo con Rodríguez, delegados sindicales y representantes seccionales habrían ejercido presión sobre el personal en distintas unidades, asegurando que votar en contra del ofrecimiento salarial provocaría una huelga inmediata, información que calificó como falsa.
Aclaró que el objetivo del voto negativo es exigir una nueva negociación que permita alcanzar mejores condiciones económicas y no aceptar una propuesta que consideran insuficiente.
Cuestionan organización y transparencia de las votaciones
Las sospechas de un posible proceso amañado aumentaron debido a que el propio sindicato, promotor del incremento del 6 por ciento, fue también el encargado de organizar las votaciones y designar a los representantes de casilla, sin que estos fueran elegidos por los trabajadores de cada unidad.
El cierre de las urnas estaba programado para las nueve de la noche, momento en que comenzaría el conteo.
Para Diana Rodríguez, estas condiciones ponen en entredicho la transparencia de una elección de alcance nacional, por lo que cuestionó si realmente se respetará la voluntad de la base trabajadora o si el resultado ya estaba encaminado desde la propia dirigencia sindical.