Tras haber participado en la reintroducción del bisonte en Cuatro Ciénegas, el Museo del Desierto prepara un nuevo proyecto de conservación para la reintroducción de un grupo de borregos cimarrones en un área natural de esta región, con el objetivo de fortalecer poblaciones viables y conservar la diversidad genética de especies en riesgo.
Así lo dio a conocer Arturo González, director del museo, quien explicó que el plan se desarrolla en coordinación con la Fundación Pro Cuatro Ciénegas y actualmente se encuentra en la etapa de permisos y validaciones ambientales requeridas por autoridades federales.
Traslado a una zona controlada de Cuatro Ciénegas
El proyecto contempla trasladar ejemplares de borrego cimarrón que actualmente se encuentran bajo resguardo del museo hacia una zona controlada de Cuatro Ciénegas, donde puedan vivir en condiciones naturales, ser monitoreados y eventualmente integrarse a un santuario de fauna junto con otras especies como el bisonte.
Buscan evitar la endogamia y fortalecer la genética
González señaló que uno de los principales objetivos es evitar la endogamia y fortalecer la diversidad genética de las poblaciones.
“No se trata solo de tener animales, sino de garantizar que las especies conserven las condiciones biológicas que les permitan sobrevivir a largo plazo”, explicó.
El director del museo recordó que este enfoque ya se aplica con otras especies, como el lobo mexicano, cuyo manejo prioriza la reproducción y la posibilidad futura de reintegración a la vida silvestre.

Cuatro Ciénegas como reserva funcional y educativa
En el caso de Cuatro Ciénegas, subrayó que la meta es consolidar una reserva funcional y educativa, donde las especies puedan ser protegidas y también observadas de manera responsable.
Planes de conservación con enfoque científico
Además del borrego cimarrón, el Museo del Desierto mantiene planes de conservación y liberación gradual de otras especies, siempre bajo esquemas científicos y con acompañamiento veterinario, alimentación asistida y monitoreo constante.
“Queremos que Cuatro Ciénegas sea un verdadero santuario de vida silvestre, no solo un sitio de conservación aislado, sino un espacio que ayude a entender por qué estas especies estuvieron a punto de desaparecer y cómo podemos evitar que vuelva a ocurrir”, concluyó González.