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Multarán con $5 millones a Sabinas por contaminar río

Por: Sergio Rodríguez

07 Septiembre 2026, 17:58

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Conagua detectó descargas de aguas residuales sin tratamiento hacia el río Sabinas y plantas fuera de operación; ciudadanos piden invertir en saneamiento

El municipio de Sabinas enfrentará una multa de 5 millones de pesos por permitir descargas de aguas residuales sin tratamiento hacia el río Sabinas, situación detectada por autoridades federales. Alejandro Múzquiz y Sergio Kobel, integrantes del colectivo ciudadano que promueve el rescate del río Sabinas y la presa Don Martín, dieron a conocer la sanción.

Los representantes ciudadanos explicaron que tuvieron conocimiento del procedimiento durante gestiones realizadas ante la Comisión Nacional del Agua en Monterrey, donde expusieron la problemática ambiental de la región. Según los integrantes del colectivo, durante esas reuniones fueron informados sobre las acciones emprendidas por las autoridades federales debido a las descargas provenientes del sistema de drenaje municipal.

Las inspecciones realizadas por Conagua permitieron corroborar que existen puntos donde aguas residuales llegan sin tratamiento a afluentes que posteriormente desembocan en el río Sabinas.

Conagua detecta plantas fuera de operación

La Dirección de la Cuenca del Río Bravo, perteneciente a la Comisión Nacional del Agua, encontró que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Sabinas permanece fuera de funcionamiento. Ante esta situación, parte de las aguas provenientes del sistema de alcantarillado municipal son conducidas hasta el Arroyo Blanco, que posteriormente desemboca en el río Sabinas.

Durante otra inspección, personal de la dependencia federal localizó aguas residuales crudas en el Arroyo Aguilillas, otro de los afluentes que alimentan al cauce principal. Conagua realizó muestreos en los sitios identificados para conocer las características del agua y determinar las acciones de remediación que deberán aplicarse en la zona afectada.

Las autoridades también deberán establecer si las condiciones detectadas representan infracciones administrativas que ameriten procedimientos adicionales contra los responsables de las descargas. Durante las inspecciones fueron localizados además dos equipos utilizados para el bombeo de aguas residuales y una represa de concreto de aproximadamente 30 metros sobre el Arroyo Blanco.

De acuerdo con la información difundida por Conagua, rehabilitar la actual planta tratadora de Sabinas requeriría una inversión cercana a los 27 millones de pesos. También se contempla la reposición del colector y del emisor principal que trasladan las aguas residuales hasta la planta de tratamiento.

Estos proyectos podrían ser considerados dentro de propuestas para recibir inversión federal durante 2027, con el propósito de restablecer la infraestructura sanitaria.

Piden invertir la multa en saneamiento

Los integrantes del colectivo señalaron que su objetivo no es únicamente conseguir que las autoridades sancionen económicamente al municipio por la contaminación del río. Múzquiz consideró que el problema debe atenderse mediante infraestructura que permita detener definitivamente las descargas de aguas negras hacia los afluentes y el río Sabinas.

El activista explicó que una multa representa finalmente un gasto para el propio municipio, debido a que los recursos utilizados para cubrirla provendrían del presupuesto público. Por ello, planteó que la prioridad debe ser construir o rehabilitar plantas tratadoras, reparar colectores y mejorar las redes de drenaje para evitar nuevas descargas contaminantes.

Múzquiz agregó que, de acuerdo con la información que recibió el colectivo, Semarnat aplicó la sanción de 5 millones de pesos al municipio por las descargas de aguas residuales. El integrante del movimiento ciudadano también señaló que construir una nueva planta de tratamiento tendría un costo aproximado de 200 millones de pesos.

En contraste, reparar y poner nuevamente en funcionamiento la infraestructura existente requeriría alrededor de 27 millones de pesos, según los datos proporcionados por el activista. Múzquiz indicó que Conagua estaría dispuesta a aportar la mitad del recurso necesario para la rehabilitación, mientras que el Estado y el municipio cubrirían el porcentaje restante.

Contaminación acumula décadas

El deterioro ambiental del río Sabinas no sería un problema reciente, pues los integrantes del colectivo ubican sus antecedentes varias décadas atrás, principalmente con el desarrollo de actividades mineras.

Alejandro Múzquiz, maestro jubilado, vecino de San Juan de Sabinas y exdirector de Ecología municipal, recordó que desde la década de 1970 comenzaron a observarse afectaciones relacionadas con operaciones mineras.

Con el paso de los años, explicó, se agregaron otros factores como tajos a cielo abierto, extracción de materiales, modificaciones en los escurrimientos naturales y diversas alteraciones sobre la cuenca. El activista señaló que durante sus recorridos por la zona ha observado cambios importantes en el ecosistema y la desaparición de especies que anteriormente podían encontrarse en el río.

Entre ellas mencionó castores, cangrejos y distintas especies de peces, cuya presencia actualmente sería mucho menor en comparación con décadas anteriores. La preocupación de los habitantes también se relaciona con la importancia ambiental reconocida oficialmente para este ecosistema, pues el sitio Río Sabinas forma parte de los humedales protegidos internacionalmente.

El Río Sabinas fue declarado Humedal de Importancia Internacional Ramsar número 1769 en 2008, reconocimiento que coloca a este espacio entre los sitios relevantes para la conservación. Coahuila cuenta únicamente con dos sitios Ramsar, Río Sabinas y Cuatro Ciénegas, por lo que el colectivo considera indispensable fortalecer las acciones de protección y restauración.

Presa Don Martín también está en riesgo

La defensa ambiental promovida por el colectivo ciudadano no se limita al río Sabinas, pues sus integrantes consideran que también debe protegerse la presa Venustiano Carranza, conocida como Don Martín. Sergio Kobel explicó que ambos cuerpos de agua forman parte de un sistema hidrológico que debe ser analizado de manera integral desde los puntos donde nace el escurrimiento hasta su llegada a la presa.

El propósito, indicó, es recuperar el flujo natural del agua y evitar que las descargas, bordos, tajos, extracciones de agua y materiales continúen alterando la dinámica de la cuenca. Los integrantes del colectivo consideran preocupante la situación debido a que comunidades y municipios como Anáhuac dependen del agua almacenada en Don Martín para consumo humano y actividades agropecuarias.

Durante las reuniones sostenidas con usuarios del agua se informó que la presa mantenía alrededor de 73 millones de metros cúbicos almacenados. Ese volumen representaría aproximadamente 6.12 por ciento de la capacidad total del embalse, aunque el colectivo aclaró que la cifra debe ser revisada mediante estudios técnicos oficiales.

También existe preocupación por una posible pérdida de capacidad de almacenamiento ocasionada por la acumulación de sedimentos en el vaso de la presa.

Exigen estudios y coordinación

Después de realizar manifestaciones y sostener reuniones con diferentes autoridades, los integrantes del colectivo consiguieron establecer comunicación con dependencias federales para dar seguimiento a sus denuncias. Entre las instituciones involucradas se encuentran Conagua, Semarnat, Profepa y Conanp, además de la Secretaría de Medio Ambiente de Coahuila y autoridades municipales.

La Comisión Nacional del Agua informó que sus inspecciones forman parte de acciones interinstitucionales encaminadas a identificar fuentes de contaminación y establecer medidas para avanzar en el saneamiento del río Sabinas.

El colectivo pretende además que se investiguen posibles extracciones clandestinas de agua y materiales, así como las afectaciones que las actividades mineras han ocasionado en distintos sectores de la cuenca. Múzquiz consideró indispensable integrar equipos multidisciplinarios para encontrar soluciones, con participación de autoridades ambientales, organismos operadores, productores, habitantes, especialistas y representantes ciudadanos.

Los integrantes del movimiento aclararon que no pretenden frenar las actividades productivas ni la generación de empleos en la región. Sin embargo, demandaron que las actividades mineras, la extracción de materiales y el crecimiento urbano se desarrollen respetando el cauce y las condiciones ambientales de la cuenca.

Para el colectivo, la multa de 5 millones de pesos debe convertirse en un llamado de atención para atender de fondo el problema. La prioridad, señalaron, es conseguir que las inspecciones y sanciones se traduzcan en obras de saneamiento que permitan recuperar el río Sabinas y proteger la presa Don Martín.

Los ciudadanos advirtieron que el deterioro acumulado podría comprometer no solamente el ecosistema, sino también la disponibilidad futura de agua para las comunidades que dependen de esta cuenca. Por ello, insistieron en la necesidad de realizar estudios integrales que determinen las condiciones actuales del río, sus afluentes y la presa, además de establecer un programa permanente de recuperación ambiental.

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