La Diócesis de Saltillo mantiene abierta la convocatoria para incorporar nuevos aspirantes al sacerdocio, al reconocer que los 200 sacerdotes con los que cuenta actualmente resultan insuficientes para atender a una población de alrededor de un millón y medio de habitantes, informó el obispo Hilario González García.
El prelado señaló que actualmente la diócesis está integrada por 150 sacerdotes diocesanos y 50 religiosos, además de 55 seminaristas en formación, aunque advirtió que no todos concluyen el proceso para llegar al ministerio.
“Siempre hay que rezar por dos intenciones: por la lluvia y por las vocaciones sacerdotales, porque nunca son suficientes”, expresó.
Explicó que la formación sacerdotal tiene una duración aproximada de 10 años, por lo que únicamente entre 30 y 35 por ciento de quienes ingresan al seminario logran perseverar hasta la ordenación.
“Es un periodo largo de formación. Hemos avanzado un poquito en la perseverancia; antes era de alrededor del 20 o 25 por ciento y ahora estamos entre un 30 y un 35 por ciento”, comentó.
Hilario González indicó que, en promedio, cada sacerdote atiende a cerca de 7 mil 500 personas, por lo que consideró necesario seguir promoviendo las vocaciones para responder al crecimiento de la población y de las comunidades parroquiales.
Como parte de ese esfuerzo, anunció que durante la última semana de julio se llevará a cabo el Preseminario 2026, dirigido a jóvenes que tengan inquietud por conocer el proceso de formación sacerdotal.
“Invitar a todos los chavos que tengan alguna inquietud de las parroquias para asistir a este preseminario y darse cuenta si esa puede ser su vocación”, señaló.
El obispo también destacó el trabajo de los diáconos permanentes, quienes, dijo, fortalecen la presencia de la Iglesia mediante labores de pastoral social, familiar, atención a migrantes, derechos humanos y otros servicios comunitarios, complementando la labor que realizan los sacerdotes en las parroquias.