Vecinos de sectores de Saltillo y Ramos Arizpe denunciaron la realización recurrente de arrancones y carreras clandestinas de automóviles y motocicletas sobre los bulevares Los Pastores y Jorge Masso, principalmente durante las noches y fines de semana.
En Ramos Arizpe, habitantes del sector Hacienda III señalaron que los encuentros se realizan sobre el bulevar Jorge Masso, donde aseguran que la problemática se ha vuelto cada vez más frecuente.
“Estamos preocupados por la situación que se presenta cada fin de semana con los arrancones de autos y carreras clandestinas, ya que comprometen la seguridad de los automovilistas, transeúntes y domicilios del área”, señaló uno de los vecinos, quien solicitó mantener su identidad en reserva por temor a represalias.
De acuerdo con el testimonio, además de automóviles, recientemente se ha observado la participación de motocicletas conducidas incluso por menores de edad, algunos de ellos sin el equipo de protección adecuado.
Los vecinos también aseguran haber detectado durante estas concentraciones consumo de bebidas alcohólicas y posibles sustancias, aunque este señalamiento corresponde únicamente a lo observado y denunciado por los residentes y no ha sido confirmado por alguna autoridad.
Habitantes señalaron que han realizado reportes ante los grupos de seguridad y corporaciones municipales, pero consideran que hasta ahora no se ha logrado impedir que los encuentros continúen.
En Saltillo, vecinos del fraccionamiento Privanzas del Campestre denunciaron una situación similar sobre el bulevar Los Pastores, donde aseguran que al menos una vez por semana se realizan arrancones frente al Seminario Mayor.
Según uno de los reportes vecinales, las carreras pueden comenzar desde aproximadamente las 20:00 horas y el problema se mantiene desde hace más de un año.
“Los que transitamos por esta zona podemos encontrarnos con una tragedia”, advirtió uno de los denunciantes.
La principal inconformidad de los residentes es que las carreras, aseguran, se realizan incluso cerca de instalaciones de seguridad, sin que hasta ahora se haya conseguido detener de manera permanente estas prácticas.
Los vecinos de ambos sectores solicitaron mayor vigilancia durante las noches y fines de semana, así como operativos específicos para detectar vehículos y motocicletas que participen en carreras clandestinas.
También pidieron mantener supervisión constante en los puntos identificados, pues consideran que los operativos aislados no han sido suficientes para eliminar el problema.
Los habitantes insistieron en que su preocupación no se limita al ruido o a las molestias provocadas por las concentraciones, sino al riesgo de que una carrera a alta velocidad termine en un accidente con personas ajenas a estas actividades.