Alrededor de 600 jóvenes de la clase 2007 concluyeron su adiestramiento del Servicio Militar Nacional en Coahuila, informó Jorge González Gálvez, comandante de la Sexta Zona Militar, durante la ceremonia de liberación.
La preparación se llevó a cabo en tres centros de adiestramiento ubicados en Saltillo, Monclova y Torreón, correspondientes a unidades militares de la entidad.
Durante tres sesiones sabatinas, los conscriptos recibieron capacitación en materias del ámbito militar, primeros auxilios, aplicación del Plan DN-III-E, tiro y pista del combatiente.
Participan mujeres voluntarias en el adiestramiento
González Gálvez destacó que cada vez hay mayor participación de mujeres voluntarias. En esta ocasión, 15 jóvenes se distribuyeron entre los tres centros de adiestramiento. Además, señaló que algunos participantes han manifestado interés en incorporarse al Ejército Mexicano o a la Guardia Nacional.
El comandante subrayó que, más allá de la preparación militar, el Servicio Militar Nacional busca formar ciudadanos responsables y reforzar valores como el patriotismo, el honor, la lealtad, el valor, la integridad y la honradez.
Añadió que esta experiencia representa un servicio a la nación, pues los jóvenes regresan a sus centros de trabajo o instituciones educativas con una mayor conciencia de responsabilidad y compromiso social.
Asimismo, indicó que las Fuerzas Armadas buscan fortalecer los principios que reciben desde sus familias y contribuir a la formación de buenos ciudadanos comprometidos con el cumplimiento del deber con México.
Jóvenes reciben constancia tras concluir el servicio
Durante la ceremonia, una de las jóvenes que concluyó el servicio destacó la importancia de participar en este programa y aseguró que la experiencia le permitió adquirir disciplina, responsabilidad y mayor compromiso con su comunidad.
Señaló que, aunque el adiestramiento representó un reto, también le dejó aprendizajes que podrá aplicar en su vida personal, académica y laboral.
Las autoridades militares reconocieron el esfuerzo de los conscriptos y de sus familias, quienes acompañaron a los jóvenes durante el proceso de adiestramiento.
Con la conclusión de esta etapa, los participantes recibieron la constancia correspondiente y quedaron formalmente liberados de sus obligaciones del Servicio Militar Nacional.