La violencia familiar y los feminicidios continúan como uno de los principales retos de seguridad para Coahuila, pese a la reducción alcanzada en homicidios dolosos y delitos relacionados con la delincuencia organizada, reconoció el secretario de Gobierno, Óscar Pimentel González, quien señaló que el tema ya es analizado dentro de la Mesa Estatal de Seguridad.
El funcionario sostuvo que una de las principales dificultades es prevenir las agresiones que ocurren dentro del entorno familiar, por lo que el Gobierno del Estado prepara una estrategia transversal orientada no solamente a reaccionar ante las denuncias, sino a modificar patrones de conducta relacionados con la violencia contra las mujeres y los menores.
“Efectivamente, todavía nuestra preocupación fundamental, y lo hemos analizado en la Mesa Estatal de Seguridad, es el tema de la violencia familiar”, señaló Pimentel González, al explicar que la estrategia involucrará a las áreas de educación, salud, cultura y desarrollo social.
Violencia familiar representa un reto para Coahuila
El secretario de Gobierno reconoció que los feminicidios representan particularmente un fenómeno difícil de prevenir, aun cuando existen mecanismos para identificar a mujeres que enfrentan situaciones de riesgo, entre ellos los Centros de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres y las medidas de protección emitidas por las autoridades.
Pimentel González informó que el tema ha sido revisado con la fiscal especializada Katy Salinas Pérez y señaló que actualmente existen cientos de órdenes de restricción y medidas de protección otorgadas a mujeres en Coahuila. Sin embargo, admitió que los casos recientes obligan a mantener bajo análisis la estrategia y los mecanismos utilizados para proteger a las víctimas.
De acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) revisadas previamente para el primer semestre de 2026, Coahuila acumuló 7 mil 418 presuntos delitos de violencia familiar entre enero y junio, cifra que colocó a la entidad en el sexto lugar nacional por número absoluto de casos registrados.
El indicador muestra que, a diferencia de otros delitos de alto impacto, las agresiones ocurridas dentro del ámbito familiar mantienen una incidencia elevada en el estado.
Coahuila registra alta tasa de violencia familiar
La dimensión del problema aumenta al considerar la población de cada entidad. Con los registros del SESNSP, Coahuila alcanzó aproximadamente 215.6 casos de violencia familiar por cada 100 mil habitantes durante los primeros seis meses de 2026, ubicándose entre las entidades con las tasas más altas del país.
Estos datos corresponden a carpetas de investigación reportadas por las fiscalías y procuradurías estatales al Secretariado Ejecutivo y no equivalen necesariamente al número total de episodios de violencia ocurridos, debido a que una parte de ellos no llega a denunciarse.
Buscan modificar conductas para prevenir nuevas agresiones
Ante este escenario, Pimentel González señaló que la estrategia estatal deberá enfocarse también en generar cambios culturales sobre la igualdad entre mujeres y hombres, así como trabajar con los propios agresores para reducir la reincidencia.
Explicó que entre las medidas que pueden determinar los jueces se encuentra precisamente que hombres involucrados en episodios de violencia reciban atención especializada y terapias dirigidas a modificar conductas violentas.
El funcionario consideró que la prevención no puede quedar exclusivamente en manos de las instituciones de seguridad y procuración de justicia, por lo que se busca involucrar diferentes áreas gubernamentales en acciones relacionadas con educación, salud, cultura y desarrollo social.
“Se tiene que generar un clima de igualdad, de participación, de construcción de nuestro futuro común”, señaló al referirse a la necesidad de impulsar cambios desde el entorno social y familiar.
Pimentel González agregó que el objetivo será mantener simultáneamente medidas de protección para las víctimas, seguimiento a mujeres identificadas en situación de riesgo y acciones preventivas dirigidas a modificar conductas, ante un fenómeno que reconoció continúa representando uno de los principales desafíos de seguridad y atención social en Coahuila.