El huracán Karina registró una rápida intensificación sobre el océano Pacífico al pasar de categoría 1 a categoría 3 en cuestión de horas, con vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora y la posibilidad de fortalecerse durante las próximas horas.
El sistema se localiza aproximadamente a 1,545 kilómetros al oeste-suroeste del extremo sur de Baja California Sur y avanza hacia el oeste a una velocidad cercana a 15 kilómetros por hora, trayectoria que continuará alejándolo de territorio mexicano.
Karina se encuentra muy cerca del umbral de categoría 4, clasificación que comienza con vientos sostenidos de 209 kilómetros por hora.
No obstante, los pronósticos únicamente contemplan una posible intensificación adicional y todavía no confirman que alcanzará ese nivel.
Karina pasó de tormenta tropical a huracán mayor
El primer aviso sobre Karina como tormenta tropical fue emitido el 27 de agosto. Durante la mañana del domingo alcanzó la categoría 1, con vientos de 130 kilómetros por hora, antes de experimentar un fortalecimiento acelerado hasta convertirse en un huracán mayor.
Las condiciones sobre el Pacífico, entre ellas aguas cálidas cercanas a los 29 grados y una baja cizalladura del viento, favorecieron la organización del ciclón y el aumento de su intensidad.
El fenómeno presenta una presión mínima central estimada de 955 milibares. Los vientos con fuerza de huracán se extienden alrededor de 10 kilómetros desde su centro, mientras que los de tormenta tropical alcanzan hasta 335 kilómetros hacia el exterior.
Descartan impacto directo, pero alertan por oleaje
Hasta el momento no se prevé que Karina toque tierra y tampoco se han emitido alertas costeras. Su centro permanecerá sobre aguas abiertas mientras continúa su desplazamiento hacia el oeste y posteriormente hacia el oeste-noroeste.
A pesar de la distancia, el sistema generará oleaje elevado y corrientes de resaca potencialmente peligrosas en sectores del suroeste de México y la península de Baja California durante los próximos días.
La intensificación podría detenerse durante este lunes y dar paso a un debilitamiento gradual cuando el huracán avance sobre aguas más frías y encuentre aire más seco. Las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia sobre su evolución debido a los cambios acelerados que ha presentado desde su formación.