EFE - El nuevo arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, llamó hoy a la sociedad mexicana a unirse para evitar que el crimen organizado `gane terreno` en el país
"Tenemos que estrecharnos más como sociedad, vivir más unidos para que no nos gane terreno el crimen organizado", declaró Robles Ortega en su primera rueda de prensa tras tomar posesión como arzobispo de Guadalajara en una ceremonia celebrada en la catedral de la urbe.
El cardenal, que proviene de la Arquidiócesis de Monterrey, aseguró que rechazará el servicio de escolta que ofrece el Gobierno de Jalisco, si bien admitió que ninguna urbe está exenta de la inseguridad.
Afirmó que buscará un acercamiento con las autoridades federales, estatales y municipales para establecer lazos de comunicación, pues están "al servicio de la misma comunidad".
Robles Ortega, originario de Jalisco, fue designado en diciembre pasado por el papa Benedicto XVI para sustituir al cardenal Juan Sandoval Íñiguez, luego de que este presentara su renuncia al Vaticano tras sobrepasar la edad de jubilación, que para la Iglesia es de 75 años.
El nuevo arzobispo de Guadalajara describió a su antecesor como un gran pastor que llevó a cabo su labor "de la mejor manera y con la más sincera intención de servir a su comunidad".
Destacó que durante su gestión seguirá buscando el bien de la comunidad católica desde su "particular forma de ser" y dijo que "tenderá la mano" a quienes profesan otra religión, con lo que buscará "un acercamiento fraterno".
"Saludo a los que viven alejados de la iglesia y saludo también a los que ya definitivamente se han alejado de la iglesia, tiendo la mano respetuosa y fraterna a todos los hermanos y hermanas que no comparten nuestro credo, que tienen otras creencias, que viven otro credo que no es el católico, le extiendo la mano y espero que podamos establecer un acercamiento respetuoso, fraterno, constructivo".
Robles Ortega presidirá esta tarde su primera misa como arzobispo de Guadalajara en el estadio 3 de marzo, a la que se prevé acudan unas 23,000 personas.