EFE - El
ministro guatemalteco del Interior, Carlos Menocal, aseveró hoy a la
prensa que esa "racha de barbarie sin precedentes" fue cometida por el
grupo "Zeta 200", una de las facciones del cartel.
Veintisiete
personas fueron masacradas el domingo en "Los Cocos", una finca del
departamento de Petén, fronterizo con México y Belice, donde el viernes
anterior habían sido asesinados tres familiares del propietario, Otto
Salguero, que ahora está en paradero desconocido.
Además el
sábado pasado fue asesinado el hermano de un narcotraficante que había
corrido la misma suerte en 2008, explicó el ministro en declaraciones a
los medios locales.
La matanza del domingo, según Menocal, la
cometió un comando de 30 a 40 hombres del grupo Zeta 200 que llegó
fuertemente armado a la finca "Los Cocos", en el municipio de La
Libertad.
Los hombres iban en busca de Salguero y, al no
encontrarlo, mataron a 27 trabajadores -26 fueron decapitados- y sus
restos fueron esparcidos por el terreno, de acuerdo a lo explicado por
el ministro del Interior.
Las autoridades han iniciado una
investigación para determinar el rol de Salguero en toda esta historia,
que comenzó el pasado 10 de mayo cuando fue secuestrado Luis Carlos
Bardales Chacón, esposo de Keiri Eunice Franco, sobrina del propietario
de "Los Cocos".
Según el ministro del Interior, la facción "Zeta
200" asesinó el viernes pasado a Franco y a su suegro, Luis Carlos
Bardales Tobar, cuando iban a pagar un rescate de 450,000 quetzales
(unos 59,200 dólares) por el secuestrado, al que también mataron.
Los cuerpos sin vida de los tres, que fueron degollados, fueron dejados
en una carretera de Petén y hasta ahora no hay rastro del dinero, de
acuerdo a la versión oficial.
La violencia continuó hoy en Petén, aunque no hubo que lamentar la pérdida de más vidas.
Unos desconocidos lanzaron tres granadas e hirieron a un policía en
Santa Elena, población cercana a "Los Cocos", en lo que las autoridades
consideran un intento de "dispersar" a las fuerzas de seguridad enviadas
para investigar la masacre del domingo, calificada de "salvajada" por
el presidente Álvaro Colom.
Menocal atribuyó al mismo grupo de
sicarios el asesinato, el pasado sábado en la ciudad de Flores (Petén),
de Haroldo León, hermano del narcotraficante guatemalteco Juan José
León, alias "Juancho León", quien operaba en el este del país.
"Juancho León" fue asesinado el 25 de marzo de 2008 junto a otras diez
personas por un comando de Los Zetas en el departamento oriental de
Zacapa, en lo que fue la primera matanza perpetrada por el grupo de
mexicanos en este país.
El 30 de noviembre de ese año, en la
aldea Agua Zarca, del departamento noroccidental de Huehuetenango,
fronterizo con México, Los Zetas masacraron a otros 17 supuestos
narcotraficantes guatemaltecos.
El 24 de abril de 2009 ejecutaron
a cinco agentes de la División de Análisis e Información Antinarcótica
(DAÍA) en un complejo de bodegas en un municipio del sur del país, en un
aparente "tumbe" (robo) de drogas entre narcotraficantes.
Los
Zetas llegaron a Guatemala con el objetivo de hacerse con el control de
las rutas del trasiego de drogas que estaban en poder de grupos locales,
explicó hoy Menocal.
"Quieren copar las actividades ilícitas de
otras organizaciones. Están dispuestos a hacerlo bajo cualquier
circunstancia", dijo el ministro del Interior.
El grupo, uno de
cuyos líderes, Daniel Pérez Rojas, alias el "Cachetes", está detenido en
Guatemala, ha sentado su base de operaciones en el departamento norteño
de Alta Verapaz, desde donde dirige y controla el paso de grandes
cantidades de cocaína por los departamentos de Izabal, Zacapa,
Escuintla, Chiquimula y Petén.
Las autoridades no tienen
estadísticas precisas de los asesinatos cometidos por este grupo
criminal en Guatemala, pero aseguran que desde 2008 han perpetrado al
menos una decena de matanzas con un centenar de víctimas en total.